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El
alma abierta de una mujer
Ayer
fue el turno de México en el Festival de Teatro Joven. La
inspiración para este montaje fue de G. Márquez.
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El montaje está
compuesto por tres historias que exponen penetran en la dura
coraza de incencibilidad por los detalles.Foto
EDH
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Qué gran misterio. ¿Cómo saber lo que piensan
las mujeres en sus momentos de meditación?
Esa mujer calculadora, metódica y detallista, interesada
en encontrar respuestas, como cualquier ser humano, pero con una
diferencia particular: pensar como mujer.
Dentro de una plástica y limpia secuencia de movimientos,
el grupo de teatro Colegio de Arte Dramático, de la Benemérita
Universidad Autónoma de Puebla, nos responde muchos de los
acertijos que rodean la mente de este género con la puesta
en escena de La Mujer que llegaba a las seis y otras historias...
Gabriel García Márquez también ha coloborado
con esta puesta, proporcionando el material literario en el que
basa su texto esta pieza mexicana.
Con plena conciencia del espacio, una escenografía sencilla
pero inmensa, recursos bien utilizados y una encarnación
a la altura, la obra La Mujer que llegaba a las seis y otras historias...
cumplió las exigencias que se esperaban de un país
con gran trayectoria escénica.
La clave
El montaje está compuesto por tres historias que exponen
penetran en la dura coraza de incencibilidad por los detalles.
La secuencia de imágenes y la técnica mantenían
al espectador pendiente del desarrollo, a pesar de que el ritmo
de la obra se mantiene, el mayor tiempo, lineal.
Lastimosamente las butacas dejaban ver espacios vacíos en
un festival que mejora a su paso.
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