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Inicia
Festival de Teatro Joven
El
telón se ha abierto y los siete países participantes
tienen una semana para mostrar sus propuestas escénicas.
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Durante siete días,
representantes de varios países darán vida a
las tablas de cuatro escenarios diferentes para compartir
con el público las propuestas de un arte con sangre
joven. Foto EDH
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La segunda edición del teatro es una garantía
de que el proyecto perdurará. Estas palabras de Homero
López, director del evento, marcaron el punto de partida
del Festival de Teatro Joven 2003 organizado por el grupo de teatro
Trashumantes con el apoyo de Concultura y la empresa privada.
Durante siete días, representantes de varios países
darán vida a las tablas de cuatro escenarios diferentes para
compartir con el público las propuestas de un arte con sangre
joven.
El Taller Obrero Teatral, Enhebrador de Mitos, abrió el telón
anoche con la obra El clamor de un borriguero, escrita y actuada
por el panameño Javier Alcázar.
Traducido al salvadoreño un borriguero se asemeja
a un garrobo que emigra del campo a la ciudad encontrando una vida
difícil, detalló Alcázar antes de su debut.
La historia gira en la situación de un individuo que es perseguido
por el viejo, pero satisfactorio, recuerdo de su padre ya desaparecido.
La memoria de todas las lecciones y consejos que su progenitor le
dio para sobrevivir en un mundo convulcionado, lo mantienen siempre
atento pero nostálgico por encontrarse sólo.
Consejos como es mejor que te maten por decir la verdad que
andar jediendo toda la vida a mentira, o no se puede
cortar una hoja sin perturbar una estrella, mantienen vivo
a este sujeto.
La obra
La obra proyecta un alto contenido social, reflejado en la vida
de seis personajes que son caracterizados simultaneamente por el
actor. He usado la técnica de disolvencia, que es una
técnica de cine para pasar de un personaje a otro,
afirmó.
Pero el melodramatismo que se presencia durante más de una
hora sobre escena cansa al espectador.
La pieza intenta mostrar la dura situación que viven los
campesinos y pobres en general en la región latinoamericana,
pero la linealidad del montaje satura su contenido y de hecho las
acciones sobre el espacio.
Aunque, según el autor y actor de la obra, existen seis personajes
en escena, no todos alcanzan a ser identificados debido a la similitud
de sus acciones y la falta de caracterización en el tono
de voz para cada uno de ellos.
El vestuario era un saco tradicional usado por los mayas en
sus fiestas, manifestó el canalero.
Apesar del bajo ritmo con que se maneja, la puesta requiere de mucha
energía y un verdadero desgaste físico. Dentro de
este monólogo también se encuentra una estrofa de
la canción Pueblo Blanco de Juan Manuel Serrat, que el único
actor del montaje susurra mientras medita.
El público, en su mayoría colegas de las tablas, se
mostraron con un sabor simple ya finalizada la obra.
Pero tal y como lo dice el personaje en escena: hoy les toca
juzgarme, mañana serán juzgados.
Teatro joven 2003
Mares
18 de noviembre
- La Universidad Autónoma de Puebla, México, presenta
La mujer que llegaba las seis y otras historias..., adaptación
de cuentos homónimos de Gabriel García Márquez.
- Hora: 6:30 p.m.
- Lugar: Auditorio Ignacio Ellacuría, UCA.
- El grupo de teatro Tótem de Panamá presenta El clamor
del Borriguero, original de Javier Alcázar.
- Hora: 7:00 p.m.
- Lugar: Auditorio del Museo David J. Guzman.
- Precio: para ambas funciones $2.00, estuviantes y general, $3.00.
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