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En
problemas legales y sin controles básicos
Ni
siquiera el presupuesto destinado para los festejos fue aprobado
por el concejo municipal. Tampoco se tiene un registro de quiénes
donan bienes o dinero para los festejos agostinos.
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| Los festejos agostinos representan la principal
fiesta que, anualmente, celebran los capitalinos. Foto
Jorge Reyes |
El desorden que encontraron los auditores de la Alcaldía
de San Salvador en las tareas de quienes organizaron los festejos
agostinos de 2002 fue tal, que la comuna dejó de percibir
$35,712 porque aplicaron, en el campo de la feria, una tarifa de
arbitrios derogada.
Ese error llevó a los auditores municipales a pedirle el
criterio de la Unidad de Apoyo Legal de la municipalidad, quienes
advirtieron que la conducta asumida por la ex gerente del comité,
señora Carmen Azucena Platero, podría ser sancionada
penalmente. Hasta se pide que se inicie un proceso penal contra
ella.
A todo eso le suman que varios pagos que se hicieron no están
justificados. Entre ellos, el alquiler del campo de la feria ($5,714);
también una serie de aportes hechos al comité de festejos
y otro pago hecho por la comisión del pago de la feria,
que también pagó $13,657 por alquiler de terrenos.
Los organizadores de los festejos también hicieron transferencias
de fondos por $46,500 a pesar de que no se poseen evidencias
de haber sido recibidos por parte de las comisiones ya que
los recibos de soporte no se encuentran debidamente firmados
de conformidad por parte de los tesoreros de las comisiones.
Esa anomalía la muestran los $1,000 que supuestamente recibió
la comisión de desfiles y carrozas; también los $32,500
que se habrían gastado en publicidad, al igual que los $13,000
que se dice haber entregado a la comisión de cultura e iluminación.
Otros $59,884 pagados por los organizadores de los festejos carecen
de la autorización y legalización correspondiente
en la documentación que los soporta.
Eso ocurrió, según el criterio de los auditores, por
la inexistencia de un control que permita tener, previo a la realización
del gasto, con autorización de las autoridades competentes.
El problema que eso plantea es que se pueden efectuar pagos
para fines distintos a los de la entidad o no acordados por todos
los funcionarios involucrados.
Otros cheques
Los auditores también se quejan por el hecho de que se anularon
cheques que no pudieron ser verificados, físicamente,
Tampoco se dejó evidencia de los cheques cobrados porque
no se tiene un archivo especial para esos documentos.
A todo eso sumaron, los auditores, una serie de inobservancias legales
cometidas por los organizadores de los festejos.
Entre ellas:
-. No se evidenció aprobación del presupuesto por
la junta directiva de los festejos y por el concejo municipal.
-. Las funciones del presidente de la junta directiva de los festejos
no fue delegada.
-. No se conoce el informe anual hecho, ante el concejo municipal,
de los festejos realizados en el período que analizaron los
auditores.
-. No se verificó los informes de las donaciones recibidas.
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