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El
Salvador en perspectiva
Cristianos y mahometanos
El conflicto que presenciamos hoy día en el Medio Oriente tuvo
sus orígenes en las civilizaciones del mundo occidental.
El conflicto entre los cristianos y los musulmanes data desde hace
miles de años. Ambas religiones tienen sus raíces
en el judaísmo.
Estados Unidos ha apoyado diplomática y económicamente
a Israel desde que las Naciones Unidas dio fin al mandato del imperio
británico sobre Palestina y creó dicho Estado, dándole
dominio sobre territorios habitados en su mayor parte por musulmanes.
El conflicto que presenciamos hoy día en el Medio Oriente
tuvo sus orígenes en las civilizaciones del mundo occidental
antiguo, que se desarrolló alrededor del Mar Mediterráneo
y que fue dominado por el imperio romano.
Para nosotros, que vivimos regidos por el calendario, con nuestras
vidas ordenadas en días, semanas, meses, años, siglos
y milenios, el tiempo comienza en la Roma pagana. Contamos a partir
de la fecha aceptada como la del nacimiento de Cristo, año
uno de la era cristiana.
Emperadores seguían uno tras otro en el imperio romano, que
abarcaba todo el mundo civilizado. En el año 330, el emperador
Constantino, que había decretado que el cristianismo fuera
la religión oficial del imperio, decidió pasar la
capital de Roma a Estambul, en los estrechos estratégicos
que unen Asia y Europa.
El gran imperio incluía lo que hoy es Palestina, Iraq, Irán
y los otros países del Medio Oriente y la historia lo conoce
como Bizantia. Los tribus nómadas y paganas de los árabes
se fueron asentando en ciudades que compartían con los romanos,
griegos, judíos y emigrantes de Europa que huían de
los vándalos. El imperio duró 1,100 años hasta
que fue conquistado por los turcos en 1453.
De allí comienza el gran cisma que ahora, después
de siglos de estar en el olvido, amenaza surgir de nuevo en un conflicto
entre los cristianos y el Islam. En Arabia surgió esta religión,
que ahora tiene adherentes en el norte de Africa, alrededor del
Mediterráneo, en el Medio y Cercano Oriente, Paquistán,
la India, Malasia, la islas Filipinas, Indonesia y China. El Islam
fue fundado por Mahoma, que nació en Arabia alrededor del
año 570.
Los árabes eran tribus independientes, paganas, que veneraban
las piedras y los árboles como sagrados. Su centro era la
Meca, donde se guardaba un cubo negro, caído del cielo. Poco
se sabe de Mahoma, que se había consagrado a sí mismo
como el mensajero de Dios único, que le había revelado
la verdad que promulgaba.
Entre las instrucciones que Mahoma recibió de Dios era la
de luchar contra todos los infieles que no habían sido convertidos
en una guerra santa, la jihad. Mahoma se asentó
en Medina y a su alrededor se formó una teocracia que él
encabezaba. La religión se extendió y Medina prosperó.
Los árabes de Palestina, Iraq y Siria se unieron y formaron
ejércitos que conquistaron a Persia y mucho de lo que había
sido el imperio bizantino.
Estando en manos de los turcos otomanos, los cristianos fueron impedidos
de tener acceso al Sepulcro Sagrado, las reliquias fueron ultrajadas
y ellos fueron perseguidos. Hubo indignación entre los dignatarios
de la Iglesia y el Papa Urbano II en un famoso discurso en el Concilio
de Clermont, en 1095, en el que exhortó a todos los cristianos
a emprender una guerra para liberar el Santo Sepulcro y que los
que tomaran parte recibirían el perdón de todos sus
pecados y la absolución completa. También ofrecía
que los hogares y bienes de los expedicionarios serían protegidos.
El mensaje fue pregonado en todo Europa y un gran ejército
fue despachado a Palestina.
Entre 1095 y 1291, hubo nueve cruzadas para liberar el Sagrado Sepulcro
pero ninguna tuvo éxito. Creemos que algunos seguidores modernos
de Mahoma creen que los cristianos, bajo la dirección de
Estados Unidos, han emprendido una nueva cruzada contra ellos, como
dijo el New York Times en el suplemento de El Diario de Hoy, del
2 de noviembre.
*Escritor y columnista de
El Diario de Hoy.
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