Turismo
 
Inicio del Sitio Sábado 15 de Noviembre
 

 

 
 

EE.UU. deporta a 917 con antecedentes penales

Los delitos que han cometido van desde asalto y posesión de droga hasta violencia sexual y secuestro.

El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Ilustración

Al menos 917 salvadoreños con antecedentes penales fueron deportados a su país por los Estados Unidos entre enero y septiembre del presente año, informó la Policía Nacional Civil de El Salvador (PNC).

Según la corporación, otros 1,530 llegaron deportados por permanencia o ingreso ilegal a la nación norteña.

De los expulsados, 138 son miembros de pandillas o muestran señales de serlo, como tatuajes, aunque no se definan por un grupo específico. De la Mara Salvatrucha han llegado 38 sujetos, de la Mara 18 son 7, de otras pandillas son 86 y tatuados sin definir grupo son 86.

Los delitos que han cometido estos sujetos van desde asalto y posesión de droga hasta violencia sexual y secuestro.

Las ciudades de donde más llegaron deportados son en Texas, Dallas (112) y Houston (780); en California, El Centro (219), Los Ángeles (359) y Santa Anna (100), entre otros.

El Gobierno de Estados Unidos les califica de delincuentes extranjeros, pero muchos son tan estadounidenses como los tiroteos de los pandilleros y el consumo de “crack”.

Muchos llegaron a Estados Unidos de niños, con frecuencia en brazos de hombres y mujeres que huían de la pobreza y la guerra. Asistieron a la escuela, pero en general no por mucho tiempo. Maduraron a los golpes en las calles de alguna ciudad, desde Los Ángeles a Nueva York. Y tarde o temprano transgredieron la ley.

En 1996 el Congreso norteamericano les excluyó de por vida de Estados Unidos y ordenó a los agentes de inmigración que les capturaran. Actualmente se está implementando la mayor cacería de la historia del país.

Más de 500 mil extranjeros que cometieron delitos ya han sido apresados y deportados, de acuerdo con estadísticas oficiales, y este año las autoridades los están enviando a un promedio de uno cada siete minutos a más de 160 países de todo el mundo.

Narcóticos

Los hábitos del consumo de drogas y el uso de armas que llevan a sus países de origen están provocando estragos en las naciones que les reciben.

Una investigación realizada durante seis meses por The Associated Press, que incluyó entrevistas con más de 300 policías, deportados, líderes religiosos, científicos sociales y funcionarios de Estados Unidos y otros países, descubrió que en algunas naciones, el aumento de la criminalidad resultante está agobiando a la policía.

En Honduras, según la Interpol, los asesinatos se incrementaron de 1,615, en 1995 a 9,241, en 1998 después de la primera ola de delincuentes deportados, que ahora ascienden a 7,000.

Unos 250 mil extranjeros que actualmente se encuentran encarcelados en prisiones de Estados Unidos, o que están bajo libertad condicional, serán deportados, según la Oficina de Estadísticas Judiciales.

Sin embargo, se desconoce la cantidad total de delincuentes extranjeros susceptibles a una repatriación entre los 11.8 millones de personas que no son ciudadanas y viven en Estados Unidos.
Constituyen una legión de inadaptados sociales: drogadictos, conductores alcoholizados, ladrones, violadores, narcotraficantes y pandilleros.

El 80% de ellos es expatriado a siete países del Caribe y América Latina: Jamaica, Honduras, El Salvador, Colombia, México, Guatemala y República Dominicana, donde los trabajos escasean y los recursos policiales son limitados.

En El Salvador, los deportados son recibidos en el aeropuerto por trabajadores de instituciones caritativas católicas, que les dan un emparedado y un boleto de autobús.

Hugo Omar Barahona tenía 4 años cuando emigró a Los Ángeles con sus padres, y 21 al ser deportado a El Salvador por un robo que cometió en 1999. Recibió un disparo en una de sus piernas en San Salvador el 28 de abril.

Dos hombres, dijo, aparentemente reconocieron sus tatuajes de pandillero de Estados Unidos. Pudo sobrevivir, pero muchos no lo hacen. Para ellos, la deportación es una condena de muerte.


Transfiriendo el problema
Una ley de 1996 buscó reducir la delincuencia en Estados Unidos, deshaciéndose de algunos de los criminales de otros países.

En el principio
n En 1986 los agentes de inmigración comenzaron a concentrar su atención en la
deportación de extranjeros que habían cometido delitos graves, penados con por lo menos cinco años de prisión. Ese año menos de 2 mil personas fueron expatriadas, pero la cantidad ascendió a 33,842 en 1995.

EStrategia
n Las deportaciones masivas constituyen una estrategia de prevención del delito relativamente nueva. En el pasado, existían las expatriaciones de delincuentes, pero sólo en 2002 excedieron las registradas entre 1905 y 1986.

Aumentará
Las autoridades federales anticipan que ascenderá a 77 mil deportados este año. El 41%
los expatriados en 2002 tuvo algún tipo de relación con las drogas, mientras que el 10% no cometió ningún otro tipo de delito.

Frenar el auge
El Salvador y Dominicana han pedido, sin éxito, que se frenen las deportaciones, o al menos sean más pausadas. Su pedido, sin embargo, ha sido rechazado.

 

  HACIA ARRIBA


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal