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Comentario
de la semana
Martillo de hierro
Siete
presuntos terroristas que se preparaban para atacar con misiles y
cohetes una base militar estadounidense cerca de la población
de Tikrit de donde es originario Sadam Hussein, murieron
antenoche en Iraq al ser alcanzados por el fuego de tropas norteamericanas,
que les detectaron desde un helicóptero Apache AH-64.
En una operación de rastreo por tierra luego del ataque aéreo
y en el contexto de la operación Martillo de hierro,
la respuesta militar esbozada por comandantes estadounidenses hacia
la oleada terrorista en Iraq cientos de muertos en trece destructivos
atentados con coches bomba en el lapso de tres meses, tropas
del ejército norteamericano decomisaron unos 900 cohetes apertrechados
en depósitos clandestinos pertenecientes a la resistencia
leal a Hussein, ubicada en el centro de Iraq.
Específicamente en el lugar conocido como el triángulo
sunita, un área de miles de millas cuadradas ubicado
entra Bagdad y Tikrit.
Un día antes del devastador y más sangriento ataque
realizado hasta la fecha contra las tropas de la coalición,
esta vez en contra de la sede de la Policía Militar italiana
con sede en Nasiriyah, ciento ochenta y cinco millas al sur de Bagdad,
tuvo lugar el anunciado cambio de estrategia militar por parte de
Estados Unidos, con el objetivo central de recuperar la iniciativa.
Ello hizo aún más doloroso el revés ocasionado
por el despiadado ataque terrorista del miércoles nuestro
propio 11 de septiembre lo han llamado los italianos, el cual
dejó 31 muertos, y la palabra guerra de guerrillas es la que
mejor describe la actual situación en ciertas zonas de Iraq.
Debido a ello, las operaciones a gran escala son sustituidas por operaciones
quirúrgicas de búsqueda y toma de lugares; las campañas
de ganar mentes y corazones son reemplazadas por operaciones
envolventes y de ataque, y la envergadura de los patrullajes ha sido
aumentada o disminuida, según sea el grado de peligro al cual
se verán expuestos.
Desde el inicio de la actual ofensiva, ataques desde helicóptero,
con morteros y fuego de artillería, ha sido utilizados para
golpear objetivos enemigos. Estamos utilizando capacidad convencional
para adecuar la lucha a la información recibida, dijo
un vocero de las fuerzas armadas estadounidenses.
Rediseñada estrategia
Crispado el escenario militar en el frente de batalla, intensa actividad
política de rediseño de estrategia político-militar
hacia Iraq, hubo esta semana en Washington D.C.
Según el periódico The Washington Post,
al menos cuatro son los factores que forzaron a la Administración
Bush a replantear el escenario en esa conflictiva nación.
En primer lugar, afirma el periódico, está el factor
seguridad, es decir, enfrentarse a un enemigo más intenso,
efectivo, sofisticado y territorialmente desplegado, que incluye
tanto leales a Sadam Hussein como también grupos terroristas
como Al Qaeda y Ansar al-Islam.
Luego está la inoperancia del Consejo de Gobierno iraquí.
Los chiitas en el sur, por ejemplo, a través de sus partidos
religiosos, empiezan a tomar control de su territorio.
En Nasiriyah, donde se cometió la masacre contra la Policía
Militar italiana, no hubo grandes enfrentamientos durante la primera
fase de la guerra y habiéndose ahí celebrado la caída
de Hussein, ha habido mucho éxito en el esfuerzo de reconstrucción.
A diferencia de Bagdad, la energía fue ahí restablecida
rápidamente, al igual que el servicio de agua. Una refinería
de petróleo se encuentra operando y hace cinco semanas se escogió
un consejo provisional para administrar la ciudad.
En tercer lugar viene el 15 de diciembre, fecha límite impuesta
por las Naciones Unidas para tener un plan de acción para Iraq,
y bajo tremenda presión, la Casa Blanca estaría retomando
el plan de siete puntos expuesto hace dos meses por Paul Bremen, administrador
civil en Iraq.
Y como último punto para el rediseño de estrategia,
mencionó The Washington Post la elección
presidencial a celebrarse en Estados Unidos dentro de un año.
A pesar de la embestida terrorista en Iraq, según una encuesta
de la Gallup dada a conocer ayer por la cadena televisiva CNN, 51%
de aprobación mantiene George W. Bush, versus un 45% de desaprobación.
Obviamente, Iraq y la economía serán los temas centrales
de la campaña. Ojalá mejoren ambos.
*Lic. en Ciencias Jurídicas y columnista de El Diario de
Hoy.
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