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Viernes 14 de Noviembre
 

 

 
 

Libre comercio para alimentos procesados

Para permitir el ingreso de productos agrícolas estadounidenses, Centroamérica necesita que el TLC le proporcione salvaguardias de protección.

Guadalupe Trigueros
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
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Estados Unidos y Centroamérica acordaron ayer reconocer la entrada , sin aranceles, para los alimentos procesados de la región, desde el primer día de vigencia del Tratado de Libre Comercio (TLC).

Las sopas, los extractos vegetales, las salsas de tomate tipo ketchup, las de soya, los jugos de frutas y los productos de panadería y pastelería no pagarán aranceles en el mercado estadounidense, tal como se establece actualmente en la Iniciativa para la Cuenca del Caribe (ICC).
La información fue confirmada ayer tarde por Miguel Lacayo, ministro de Economía de El Salvador.

Lo que viene
A cambio, dijo, Estados Unidos obtendrá entrada libre de aranceles para sus productos de cereales para desayunos, como los “corn flakes”.

Mientras, los preparados estadounidenses para sopas entrarán libres a Centroamérica, hasta dentro de cinco años, con desgravaciones anuales de aranceles.

Las galletas tampoco quedarán libres de grvámenes de inmediato en la región, ya que se someterán a pagos, durante plazos que van de 10 a 12 años, hasta llegar a 0%, al final del período respectivo, explicó.

Estos acuerdos fueron alcanzados ayer en Washington, en la mini ronda agrícola que las partes efectúan, previo al cierre del proceso para la firma del TLC.

Ambos bloques concluyeron así la negociación de los textos de más de 10 capítulos de bienes agroindustriales que están amparados con preferencias comerciales en la ICC.

Quedan pendientes los bienes terminados que llevan alto componente de azúcar, ya que el acuerdo entre las partes es negociarlos con el tema de acceso al azúcar, en ambos mercados, informó Lacayo.

El avance alcanzado hace que la última ronda de negociaciones del TLC sea casi exclusiva para los productos agrícolas altamente sensibles.

Pero, el éxito de esta fase dependerá de la salvaguardia agrícola especial que los agricultores centroamericanos necesitan para protegerse de las importaciones masivas de bienes estadounidenses.

Los negociadores oficiales regionales deben asegurarse de que haya una salvaguardia agrícola especial de precios y volúmenes en el texto del TLC.

De lo contrario, la última ronda de negociaciones con la contraparte no tiene asegurados avances importantes, porque el sector agrícola centroamericano no querrá abrir sus mercados a la competencia estadounidense, sin que haya una medida que los proteja, como la salvaguardia.

La clave

Lacayo declaró esta semana que una apuesta importante para negociar los productos agrícolas en el Tratado será la salvaguardia.

“Lo que está en el texto inicial, si se negocia satisfactoriamente, nos dará espacio para negociar todo lo demás. Por ejemplo, la salvaguardia deseada facilitaría la negociación de acceso de productos”, advirtió.

Lacayo dijo ayer que hay acercamientos interesantes en esta negociación, entre ellos, “algunas alternativas convenientes para los productores.”

La región piensa en una salvaguardia basada en precios y en volúmenes para los casos de mercancías que superen las cuotas de importación que se negociarán.
Desde la séptrima ronda, los negociadores oficiales juegan con una baraja de alternativas para la salvaguardia .

Si una importación supera en volúmen o precio una mercancía que afecte a determinado sector, se activa la salvaguardia, con un arancel que frena la entrada de manera automática y permanente.
Lacayo omitió detalles sobre los avances.

 

 

 

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