Turismo
 

 

Inicio del Sitio Viernes 14 de Noviembre
 

 

 
 

La playa El Espino se reduce debido a la erosión marina

Usulután . Los habitantes cuentan que la zona arenosa es de 700 metros actualmente.

Liz Aguirre/Henry Santos
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Los ocupantes de las orillas han visto que sus terrenos se han reducido considerablemente. Algunos no tienen dónde ir.
Foto EDH

Uno de los más bellos parajes usulutecos corre riesgo de desaparecer bajo las aguas del océano Pacífico. La playa de El Espino es una de las más visitadas por los turistas, y sólo en Semana Santa de este año recibió a por lo menos 350 mil veraneantes.

Cada fin de semana, a El Espino llegan entre 12 y 14 excursiones, también de las familias que lo hacen por sus propios medios.

Además, pocas playas en El Salvador pueden contar con índices de delincuencia mínimos, y El Espino es uno de esos sitios.

Sin embargo, vecinos y visitantes han notado que la orilla se está haciendo más pequeña con el paso del tiempo. Según explican los lugareños, la playa que tenía una dimensión de 2 kilómetros de ancho, actualmente sólo tiene 700 metros. La situación se refleja en los escombros de las casas que se construyeron donde nunca se pensó que el mar las alcanzaría tan pronto. El agua salada ha alcanzado hasta la vegetación que rodea el lugar, causando destrucción forestal por causa del agua salada.

Lea además

 

Posible influencia de los sismos de 2001
Usulután . No son los temblores los únicos que pudieron afectar la playa. Pero sí puede considerarse un factor que influye.

La alcaldía de Jucuarán, responsable de El Espino, ha mantenido varias reuniones con la comunidad y algunos organismos internacionales para tratar este problema.

¿De qué se trata?

El fenómeno es conocido como Erosión de Playas. Esto significa que el área donde los veraneantes se asolean, donde se ubican los negocios y se realizan construcciones turísticas, se ha visto invadido por el agua, pues el oleaje ha socavado buena parte de la arena.

César Ábrego, gerente de Sistemas Ambientales, del Ministerio del Medio Ambiente, explica que la playa está ubicada exactamente en la línea de costa, la que viene definida por la unión de los puntos salientes de la tierra en línea recta.

Influyen en la línea de costa la fluctuación de la marea, alta o baja. “Naturalmente una playa es dinámica, y el movimiento de la arena, de las partículas, es cambiante”, dice Ábrego.
Otro movimiento que afecta la línea de costa es la fuerza de la corriente, y sus movimientos dependen de la forma que tiene el fondo del mar.

Esto significa, en palabras sencillas, que el “tumbo” o la ola puede estar muy cerca de la línea de costa, o muy lejos de ella. Cuando está muy cerca, el desgaste o la erosión del terreno es considerablemente mayor.

“Lo que hace cambiar la línea de costa, haya o no haya playa, es la posición de las corrientes, la fuerza con que vienen, la velocidad, la intensidad, y esto depende de la forma que tiene el fondo del mar”, explica.
Ábrego dice que es necesario hacer estudios para ver cómo es el fondo del mar en El Salvador. Manifiesta la urgencia de un estudio de batimetría, que consiste en sacar un diseño de curvas del nivel del fondo del mar.

Por su parte, Francisco Gavidia, oceanógrafo de la Universidad Tecnológica (UTEC), detalla que según sus platicas con vecinos, en 17 años el mar ha avanzado 300 metros.

Desde el Mitch

“Lo que hizo el huracán fue un lavado de nuestros suelos superficiales, nuestras cuencas. El Mitch colectó todo lo que estaba en la superficie”, apuntó César Ábrego. En la corriente iban troncos, partículas del suelo, materiales sólidos, etc. Todo fue depositado en el mar, y no fue del todo al fondo, sino una milla mar afuera o dos como máximo. “Y eso es lo que ha movido la posición del ‘tumbo’ y lo ha empujado más adelante”, dice.

Él atribuye la erosión de las playas al paso del Mitch, y que sus efectos se empezaron a ver casi de inmediato. “Le dimos seguimiento a la punta de El Tamarindo, que después del huracán está bien delgadita”, explica. La erosión también está afectando el Golfo de Fonseca.

A las causas, tanto el oceanógrafo de la UTEC como el experto de Medio Ambiente, agregan el calentamiento global, que aumenta el nivel del mar 1 centímetro por año.

Los expertos agregan que el mar tiene su propia dinámica y no se puede esperar que no haya cambios.

Gavidia explica que la construcción de estructuras en la línea del mar pudo alterar el sistema de corriente natural que tienen las aguas, y aceleró la erosión.

Esta situación también se ha presentado en El Cuco, en San Miguel, donde las redes de los pescadores se quedaban atrapadas en troncos, y otros materiales. Lo que hicieron ahí fue un proyecto de sacar del mar esos desechos que impedían la pesca.

El experto maneja la teoría de que tras Mitch, el agua quedó con mayor fuerza erosiva; porque estaba más pura y es la que más se mueve.


Varias causas
-La erosión de las playas, en este caso El Espino, en Usulután, puede deberse a la combinación de diferentes factores naturales.

Las Mareas. La fluctuación del agua y las alturas que ésta alcanza es uno de los factores que incluye la dinámica del más. La fuerza de las corriente marinas también influyen.

Batimetría. Es lo que determina el tipo de fondo de mar que existe en El Salvador. Depresiones o elevaciones del fondo marino determinan la posición de las olas.

Las estaciones. En verano, las playas tienen ciertas características que no conservan del todo durante el invierno. Esto es un factor que influye en el incremento del agua.

 

  HACIA ARRIBA


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal