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Tema
para meditar
Sea un líder inspirado
Asegúrese
de conocer la historia de su negocio y cómo beneficia a la
gente. Sepa por qué importa su negocio
¿No estaba ardiendo nuestro corazón dentro de
nosotros cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?
(Lucas 24: 32)
Este hermoso pasaje de Lucas testifica el encanto carismático
de Jesús. La gente se sentía atraída hacia
Él y hacia su causa, y se sorprendía porque enseñaba
con autoridad. En el lenguaje actual, podríamos decir:
Él sabe en verdad de qué habla. La base
de todas las enseñanzas de Jesús y lo que le dio autoridad
fue su conocimiento de las Escrituras.
Las Escrituras proporcionaron la base histórica y filosófica
para su empresa, la Iglesia. Su éxito al enunciar con claridad
su visión se demostró empíricamente dos mil
años después, en la fuerza perdurable de su Iglesia.
Ninguno de nosotros puede esperar poseer el atractivo carismático
de Jesús. Nuestras empresas no pueden tener nunca las consecuencias
cósmicas y eternas de su gran organización.
No obstante, nuestros asuntos de negocios son importantes para nosotros
y para Él. A Él le importan nuestro éxito y
nuestros fracasos. Uno de los métodos para formar una empresa
exitosa es utilizar el ejemplo de Jesús, hablar con autoridad,
saber sobre lo que se habla y comunicar con pasión ese conocimiento.
El ejecutivo empresarial que piensa que la inspiración es
un producto secundario de la última cifra de la hoja del
balance, de las cifras de producción y de las estadísticas
tediosas, se pierde una de las grandes lecciones de Jesús.
Es también una lección que enseña las vidas
de muchos de los grandes arquitectos de los negocios a través
de la historia. Tuvieron éxito hasta cierto punto, porque
creyeron con fervor en lo que hacían y pudieron infundir
parte de ese fervor en sus asociados. Desde Thomas Edisson hasta
Lee Iacocca, los grandes líderes de los negocios estadounidenses
enseñaron con autoridad. No sabían sólo
de qué hablaban, sino que desarrollaron un estilo para entregar
su información, que imitaba el ardor con el que
Jesús iluminó a los dos hombres en el camino a Emaús.
Sin importar si el objetivo particular de su empresa es fabricar
dispositivos mecánicos o alguna otra tarea fascinante, necesita
conocer y compartir las anécdotas relacionadas con su historia
y su importancia en las vidas de las personas a las que sirve. Si
no puede contar con entusiasmo la historia de su empresa a los empleados
y a los presuntos empleados, a los inversionistas y a los presuntos
inversionistas, así como a los clientes y a los presuntos
clientes, es probable que deba buscar empleo en otra parte.
Mi padre pasó toda su vida de trabajo en el negocio de la
fabricación de pinturas. Esto me hace recordar la frase que
es sinónimo del aburrimiento: Tan interesante como
observar cómo se seca la pintura. No obstante, mi padre
estaba apasionadamente relacionado con su trabajo; comprendía
su papel en las vidas de las personas y podía hablar sobre
éste con tanta elocuencia y entusiasmo que hizo que el negocio
de la pintura resultara interesante y atractivo para aquellos que
estábamos a su lado. En la actualidad, con más de
ochenta años, todavía disfruta compartir sus historias
de un negocio que algunas personas verían como muy insulso
y poco interesante, y yo aún disfruto escucharlas.
Asegúrese de conocer la historia de su negocio y cómo
beneficia a la gente. Sepa por qué importa su negocio. Tenga
la capacidad de discutirlo con sentimiento y fervor. Sea un líder
que dirige y alienta y también un entrenador. Por medio de
sus acciones y sus enseñanzas, Jesús demostró
que esperaba que sus seguidores fueran fructíferos y productivos.
Fue claro en esto. En el poderoso y profundo capítulo quince
de Juan, leemos estas palabras de Jesús: Yo soy la
vid verdadera y mi Padre es el viñador. Todo sarmiento que
en mí no da fruto, lo corta, y todo el que da fruto, lo podará
para que dé más fruto. (Juan 15: 1- 2 ).
Como gerentes a cargo de la salud de una empresa, debemos cortar
y podar constantemente. Las personas, los departamentos y las sucursales
que no son productivos deben ser separados. Esto no se debe hacer
nunca de una manera casual o arrogante. Las personas involucradas
deben ser vistas siempre como algo importante y valioso, pero deben
ser evaluadas de acuerdo con su productividad. Así como dijo
Jesús que la higuera que no daba fruto y las ramas estériles
de la vid deberían cortarse, de la misma manera, las partes
no productivas del negocio deben retirarse y cancelarse.
Jesús, el Maestro de tu vida. Acéptalo como tu salvador
personal.
*Pastor.
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