| |

La nota del día
Antes los quemaban, ahora les ofrecen
El
FMLN está muy cerca de nosotros, pero eso no nos compromete
a nada.
Joaquín Herrera, ATP (13/11/ 03)
El acercamiento entre buses, buseros y comunistas
data de mucho tiempo: durante los años demenciales, jóvenes
guerrilleros se acercaban a los buses, les ponían una bomba,
mataban a los choferes y se daban a la fuga. Incendiar buses, dinamitar
torres de transmisión, echarse las asesinas cajas telefónicas,
era la táctica efemelenista cuando no estaban ametrallando
vacas. Con gran nobleza el señor Herrera perdona lo que sin
duda ha olvidado totalmente. Lo perdona porque anda de compras,
shopping, viendo a dónde saca más a cambio
de su voto.
La oferta no puede ser más generosa: dar concesiones por
veinte años a las empresas de transportes. Son bienes del
Estado que los comunistas van a prodigar a manos llenas, como las
contratas que hacen pasando por encima de la ley de licitaciones.
Además van a permitir que buses con más de quince
años y que pasen la revisión técnica,
sigan circulando.
Si los buseros les hacen un poco de presión a los efemelenistas,
seguro que consiguen que les den permiso para unidades de treinta
años de antigüedad. O de cincuenta. Ahora lo andan regalando
todo. Bajarán impuestos y abaratarán servicios. Hay
mucha gente tentada a aprovechar la garduña que se avecina:
acérquense a esos candidatos y les van a prometer lo que
han deseado desde su más tierna infancia.
Prorrogar la vida de buses chatarra también es, hay que reconocerlo,
un enorme apoyo al gremio médico. Las enfermedades respiratorias
han ido en incremento, siendo hoy en día la mayor causa de
consultas a los hospitales y, desde luego, de la ocupación
de los médicos. Los especialistas en cáncer del pulmón
tendrán más trabajo, como los traumatólogos
y ortopedas.
No se debe olvidar que aunque los buses pasen inspección
(sobre todo porque hay talleres que alquilan catalizadores y componentes
por unas horas para salir exitoso de cualquier inspección)
nadie mide la fatiga del metal ni puede hacerle rayos equis a la
carrocería entera. Muchos de esos buses no son más
que un camión al que parten en dos, le alargan el chasis
y le montan encima una carrocería. Por eso es tan frecuente
ver a buses quedar en pedazos en accidentes.
¿El público? Pues si quiere ir seguro, que compre
sus propios automóviles último modelo, con buenos
frenos, seguras carrocerías y air bags.
Vaya a Cuba a ver su futuro
Todos tenemos derecho de pedir lo que nos venga en gana. El señor
Herrera tiene que aprovechar la coyuntura y seguir pidiendo a los
que están tan cerca de su gremio. Que no les pongan multas,
que puedan contratar motoristas sin licencia, que nadie les exija
cosas como asientos tapizados y ventanas con vidrios.
También que dejen a los buseros poner sus radios a todo volumen:
tienen derecho a distraerse mientras conducen. El Frente
va a ofrecerles eso y de seguro va a inventarse cosas para darles
que los buseros mismos no se imaginan. A fin de cuentas, muchos
de los cabecillas del partido estuvieron muy cerca, cerquísima,
del sector de transportes en los setenta y los ochenta. Viaje el
señor Herrera a Cuba a ver el radiante futuro que espera
al transporte público.
|
|