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Licoreros
piden intervención del Gobierno
Trago amargo con Guatemala
Ahora
es Guatemala la que pelea con El Salvador. El objetivo: restringir
el acceso del licor nacional. El vecino país impuso un arancel
extraordinario del 40% al producto salvadoreño.
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la ilustración.
Ilustración EDH
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Los dimes y diretes llevan ya tres semanas. Mientras los consumidores
compran y celebran a lo grande muchas veces sin reparar en
la procedencia del licor, los mayores socios comerciales de
la región no han logrado solventar sus diferencias con respecto
al ingreso de las bebidas etílicas.
Primero fue El Salvador el que le puso trabas al ingreso del licor
guatemalteco el 28 de octubre pasado. Ahora surge la
represalia de esa nación y la moneda de cobro es la misma:
restringir el acceso del licor local.
Para lograrlo, el Ministerio de Economía de ese país
(Mineco), impuso, desde inicios de esta semana, una fianza del 40%
al ingreso del licor fabricado en este territorio.
La disposición se produjo como reacción a la investigación
de origen que se realiza en las licoreras guatemaltecas, la cual
fue solicitada por el Gobierno salvadoreño.
Con los análisis se pretende verificar si el alcohol y las
otras materias primas que se utilizan en la elaboración de
los licores son originarios del vecino país, ya que, según
la Asociación Salvadoreña de Destiladores y Licoreros
(Asdyl), sus competidores estaban violentando las reglas de origen
del producto.
Según la gremial, el Gobierno guatemalteco no tiene ninguna
justificación técnica o legal para sancionar el ingreso
de sus productos, por lo que se trata únicamente de una venganza
en su contra.
Así lo indicó el vicepresidente de Asdyl, Eduardo
Murillo, para quien las acciones del Mineco no pretenden más
que sacar de la competencia a la industria salvadoreña de
licores.
Este nuevo obstáculo se suma a la larga lista de trabas al
comercio intrarregional 16 según el último recuento
de la Secretaría de Integración Económica Centroamericana,
que padecen los países centroamericanos.
Descargo
Mientras Asdyl enumera las complicaciones que ocasionará
el impasse entre ambos países, el Gobierno asegura que, por
el momento, no puede hacer más que esperar a que avancen
las investigaciones que recién inicia Guatemala.
De acuerdo con René Salazar, administrador de tratados comerciales
del país, el vecino país le comunicó oficialmente,
el martes por la tarde, que había comenzado una investigación
de origen en varias empresas salvadoreñas, y que mientras
ésta se ejecuta, se mantendrá la exigencia de la fianza
del 40%.
Al igual que los licoreros, Salazar considera que la actuación
del Gobierno guatemalteco no es más que una represalia, la
cual no tiene ninguna prueba que la sustente.
Agregó que espera que la mencionada investigación
tome como parámetro las bases legales y las facultades que
otorga el reglamento centroamericano de reglas de origen, ya que
los estudios que está realizando el país sí
gozan de dicho respaldo.
Con respecto a la fianza, manifestó que los importadores
de los licores salvadoreños no tienen que hacerla efectiva
de inmediato, ya que ésta funciona como un seguro de pago
para el Gobierno vecino, en caso de que, luego del análisis
de los productos, se detecte que éstos no cumplen con la
normativa de origen.
El Gobierno salvadoreño no tiene informes acerca de la pruebas
que pueda poseer su vecino para realizar los mencionados estudios,
pero espera que éstas existan, para que no se pierda el tiempo
buscando excusas que prolonguen las diferencias entre ambos.
Según Asdyl, las acciones del Mineco responden a las solicitudes
de los productores vecinos, quienes quieren sacar de su mercado
al licor salvadoreño.
Los productores de licor ya comenzaron a considerar las medidas
extremas, si Guatemala persiste con bloquear sus productos: disminuir
la producción y la generación de empleo.
No obstante, Asdyl tiene la esperanza de que pronto ambos gobiernos
puedan llegar a un acuerdo y solventen la desavenencias que ahora
los enfrenta.
Los riesgos
Para la gremial local de licoreros, éstos son los riesgos
que afrontan en el mercado guatemalteco.
-Competir en desventaja con la industria del vecino país,
ya que con el sobreimpuesto se incrementará el precio del
producto salvadoreño.
-Los importadores de Guatemala tendrían menos incentivos
para aumentar el número de pedidos.
-Los productores locales afrontarían más trabas para
ingresar al vecino país. Desde 1992, cuando se liberó
el mercado de licores en la región, El Salvador no ha logrado
posicionar ninguna marca de licor en Guatemala.
-El envío de pedidos, el cual asciende a 12 mil cajas anuales,
se vería en riesgo si el Mineco mantiene la exigencia de
fianza.
FRASE
No tenemos claro dónde radica la duda de origen que
ha planteado Guatemala con respecto a los productos salvadoreños.
René Salazar, administrador de tratados comerciales.
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