| |

Immigrantes
tienen derecho a intérprete
Inmigrantes
y refugiados que hablan muy poco o nada de inglés ya cuentan
con una nueva herramienta para ayudarles a hacer uso de servicios
educativos, sociales y médicos: una credencial que cabe en
una cartera, la cual indica que necesitan de un intérprete.
Las
nuevas credenciales LEP, siglas en inglés de dominio limitado
del inglés, serán introducidas en Forth Worth, Texas,
este otoño.
El objetivo consiste en ayudar a los inmigrantes y refugiados cuando
estén tratando con dependencias gubernamentales que reciben
ayuda federal, como los planes de salud Medicare y Medicaid.
Para nuevos inmigrantes y refugiados, la cita con un médico
o una conferencia entre padres e hijos puede terminar en confusión
sin un intérprete.
Si la persona no habla el idioma inglés, ¿cómo
puede entender lo que está ocurriendo?, dijo Julie
Torres, especialista en educación y capacitación del
grupo Caridades Católicas de Forth Worth.
Caridades Católicas introdujo las credenciales por primera
vez hace cuatro años. Las primeras tarjetas se ofrecieron
sólo en inglés, no en el idioma natal de la persona,
y meramente solicitaba un intérprete sin especificar un idioma.
Información en su idioma
Las nuevas credenciales funcionan en pares. Una está en inglés,
para que así un inmigrante pueda entregarla a profesionales
angloparlantes que sean capaces de dar solución a su necesidad
de un intérprete.
Además, cita el Título VI de la Ley de los Derechos
Civiles de Estados Unidos de 1964: Ninguna persona en Estados
Unidos será, sobre la base de raza, color u origen nacional,
excluido de participar en, ni se le negarán los beneficios
de, como tampoco podrá ser sometido a discriminación
bajo ningún programa o actividad que reciba fondos de ayuda
de la rama federal.
El objetivo consiste en ayudarles a comprender que tienen
derecho a ello, explicó Sandy Myers, coordinadora de
programas educativos para refugiados e inmigrantes por el grupo
de Caridades Católicas en esta localidad.
Las otras credenciales llevan la misma información en la
lengua nativa del inmigrante. Las credenciales de vivos colores
están impresas en español, vietnamita, francés,
somalí y albanés. Aunado a lo anterior, Caridades
Católicas planea imprimir algunas tarjetas en farsi y árabe.
Jenny Mabry, la directora de información pública de
North Richland Hills, al norte de Texas, dijo que la ciudad trata
de adaptarse a la clientela que no habla inglés. Por ejemplo,
la ciudad cuenta entre sus empleados con hispanoparlantes en el
departamento de servicio a clientes del Departamento de Aguas.
Trataríamos de hacer lo estuviera en nuestra mano para
ayudarlos, aseguró Mabry cuando se le preguntó
cómo manejaría el ayuntamiento las credenciales LEP.
Miedo a la deportación
Javier Ontiveros, inmigrante de origen mexicano que vive en el condado
Tarrant, al noreste, no había visto las tarjetas, pero dijo
que portan información poderosa.
A muchas personas les da miedo pedir ayuda debido a que están
de manera ilegal en el país. Les preocupa que, si solicitan
ayuda, terminarán siendo deportados, dijo Ontiveros.
Hay muchas personas que desconocen sus derechos.
Meti Dibra, refugiada albanesa que nació en Macedonia y trabaja
con Caridades Católicas, dijo que las tarjetas cumplen una
importante función.
Si usted tiene esa tarjeta, le ayuda a entender la ayuda que
está a su disposición, explicó.
En muchas ocasiones, las familias dependen de los niños o
los vecinos que hablan su lengua natal para que hagan las veces
de sus intérpretes.
¿Puede imaginar a una hija de 10 años de edad
interpretando las palabras de su madre cuando el médico le
dice que tiene cáncer de pecho?, dijo Myers. La mayoría
de los hospitales en el área suministran los servicios de
intérpretes.
Las credenciales se están pagando con un fondo de cuatro
años por parte del Departamento de Salud de Texas. Dicha
concesión entregó a Caridades Católicas 135,000
dólares para lanzar un programa de interpretación
autosuficiente y buscar solución a las necesidades de la
gente que no habla inglés.
Como parte del programa, el grupo citado identifica y capacita a
personas bilingües para que se conviertan en intérpretes
profesionales, trabaja con dependencias para explicar las leyes
que protegen a los inmigrantes, además de ayudar a poblaciones
con recursos limitados en la lengua inglesa a comprender sus derechos.
|
|