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Polémica
por cancha de fútbol
Soyapango.
La construcción de un complejo deportivo divide a los habitantes
de Ciudad Credisa - La principal objeción es el empleo de
una superficie de grama artificial.
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| Apoyo - Alumnos de la escuela local apoyan
la construcción del complejo. Foto
Luis Villalta |
La construcción de un complejo deportivo en Ciudad Credisa
ha provocado una polémica entre un grupo de vecinos y el Consejo
Nacional de Seguridad Pública (CNSP).
Ayer por la mañana, miembros de la Asociación Comunal
de Ciudad Credisa (Acocredisa), asesorados por el CNSP, denunciaron
al comité de deportes de esa colonia por obstruir la edificación
de una cancha de fútbol con grama artificial en un predio municipal
adyacente a la escuela y al instituto públicos de la localidad.
La iniciativa forma parte del Programa de Prevención Social
de la Violencia y Delincuencia, que el CNSP desarrolla desde hace
varios años.
Este programa ha permitido la construcción de complejos deportivos
en colonias populosas y con altos niveles delictivos, como la 22 de
Abril y La Chacra.
El presidente de Acocredisa, José Alberto Díaz, aseguró
que el comité de deportes se ha adueñado de la
la cancha, lucrándose de las actividades que realiza.
Señaló a los hermanos Mario y Danilo Blanco como los
principales opositores a la propuesta gubernamental.
Ellos organizan sus torneos y manejan todos los fondos que recaudan.
A saber en qué los invierten, porque a la cancha no se le ha
visto ninguna mejora, anotó Díaz.
Precisó que en ese campo de fútbol una polvosa
cancha que sin embargo cuenta con moderna iluminación
sólo se desarrollan torneos dedicados a adultos, no a jóvenes
o niños.
Aquí sólo se genera deporte para viejos. Es injusto
que por una persona se sacrifique el beneficio de la comunidad,
reiteró el presidente de Acocredisa.
La gerente del CNSP, Lyla Parada, criticó fuertemente la oposición
al proyecto.
Mencionó que los hermanos Blanco se han encargado de la administración
de la cancha desde hace más de 20 años.
Indicó, además, que la zona se ha convertido más
bien en una especie de chupadero y no un espacio de recreación
familiar.
Artificial
Uno de los señalados, Mario Blanco, aclaró que su oposición
no es al complejo, sino al uso de grama artificial en la superficie
del campo de fútbol.
El césped artificial no existe. Aquí lo que van
a hacer es poner una plancha de concreto y luego poner una delgada
alfombra, argumentó.
El miembro del comité de deportes desestimó, con documentos
en mano, la versión del CNSP de que se va a utilizar un tipo
de grama similar a la empleada en el estadio Santiago Bernabéu,
sede del cuadro español Real Madrid.
Al jugar en la alfombra que van a poner aquí, los niños
corren el riesgo de deformaciones óseas y de fracturarse, debido
a la dureza de la superficie, insistió Blanco.
Además, ese tipo de proyecto es excluyente, porque a
los niños se les cobra para que puedan jugar. También,
les exigen que utilicen zapatos especiales, que no cualquiera puede
comprar, añadió.
La gerente del CNSP desestimó esa posición.
Es falso que se le va a cobrar a la población. El objetivo
nuestro es masificar la práctica del deporte y que sirva como
modelo de integración para las familias, aclaró
Parada.
Con respecto a los señalamientos de carácter administrativo,
Blanco explicó que los fondos que perciben sirven para mantener
una escuela de fútbol que cuenta con la participación
de más de 100 niños.
Cuando hacemos torneos, a los equipos sólo se les cobra
el arbitraje. A nosotros sólo nos quedan dos dólares,
que sirven para comprar los uniformes. A algunos niños hasta
les damos zapatos, reiteró Blanco. |
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