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Moodys
a evaluar el país
Funcionarios
de la calificadora de riesgo iniciarán mañana, en
esta capital, un examen del país. Se reunirán con
funcionarios del Gobierno,empresarios y políticos.
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| Para Moodys, el grado de inversión
corresponde a las posiciones ubicadas entre Aaa y Baa3, la cual,
en el caso de América Latina, incluye únicamente
a Chile, México y El Salvador. Ilustración:
EDH |
Un mes después de la advertencia, los analisas internacionales
se disponen a revisar los indicadores fiscales y financieros, para
decidir si mantienen o le suspenden la calificación de grado
de inversión al país.
La agenda ya fue consensuada entre los funcionarios de la calificadora
Moodys y los sectores con los que se reunirán en el
país.
La estancia de los evaluadores se prolongará hasta el jueves
de esta semana.
Mauro Leos y Ernesto Alas Martínez, funcionarios de la calificadora,
dirigirán la evaluación de la política fiscal,
financiera y monetaria del país.
Su tarea será encontrar los fundamentos que sustenten o reprueben
el otorgamiento del grado de inversión, ya que según
Moodys, el país no está propiciando las condiciones
necesarias para mantener la estabilidad macroeconómica, por
lo que, no debe poseer la calificación.
Por esa razón, revisarán los resultados fiscales de
los últimos años y las proyecciones de mediano plazo,
especialmente los del déficit, ya que les interesa comprobar
si éste ha mantenido una tendencia decreciente.
El
déficit
Los aportes adicionales de capital para incrementar las cuotas
de los pensionados -$40 millones, aproximadamente- y el financiamiento
del plan mano dura, serán los principales causantes del
incremento del déficit fiscal.
Con estos gastos, el desbalance del presupuesto será
mayor, por lo que en vez de cerrar el año con un déficit
de 1.6% del Producto Interno Bruto (PIB), se hará con
uno de 2.4%.
En números reales, lo anterior quiere decir que en lugar
de acumular un desfase de $222 millones, se alcanzará
uno de $362.7 millones, según las proyecciones del Ministerio
de Hacienda. |
En este análisis no quedará fuera la verificación
del comportamiento de los gastos corrientes del Estado, ni los ingresos
tributarios.
Aunque al Ministerio de Hacienda no le quita el sueño la
evaluación, sí le preocupan los resultados de ésta,
ya que no bastará, para mantener la calificación,
su buen desempeño fiscal, sino que hará falta un discurso
coherente de los otros sectores que rendirán informe.
Para Manuel Rosales, asesor del despacho de Hacienda, debido al
récord de responsabilidad fiscal que ha mostrado el gobierno,
uno de sus objetivos es que El Salvador continúe manteniendo
el grado de inversión.
Pues si el país perdiera ese estatus, el gobierno tendrá
mayores dificultades para colocar deuda en el mercado internacional
y para conseguir créditos. La imagen de El Salvador y el
riesgo país también se deteriorarán.
Otras de las áreas que revisará la calificadora, la
cual el 8 de octubre pasado anunció su intención de
disminuir la calificación de riesgo país, son la financiera
y la Ley de Integración Monetaria.
La primera, para conocer la posición del sistema financiero
y las medidas de protección y liquidez que está adoptando
la banca, para evitar crisis en el sector.
De ésto tendrá que dar cuenta la Superintendencia
del Sistema Financiero (SSF), institución que ya programó
la entrevista con los funcionarios de Moodys.
También el Banco Central de Reserva (BCR), brindará
información detallada sobre el avance y los logros de la
dolarización, así como los soportes que le han permitido
mantener la estabilidad de precios y las bajas tasas de interés.
Según un comunicado que emitió la calificadora, en
octubre pasado, son tres las notas que está analizando: la
de bonos soberanos en moneda extranjera, la de bonos emitidos por
el gobierno y la de depósitos bancarios. La clasificación
salvadoreña en los tres casos es de Baa3.
Para Moodys, el grado de inversión corresponde a las
posiciones ubicadas entre Aaa y Baa3, la cual, en el caso de América
Latina, incluye únicamente a Chile, México y El Salvador.
Además, son tres las razones por las cuales decidió
iniciar la revisión de la posición del país
en su ranking de calificaciones.
La primera se refiere a las expectativas y proyecciones fiscales
que tiene la economía para el mediano plazo.
La segunda razón es el proceso de dolarización y los
cambios que el mismo generó en la economía salvadoreña.
La revisión analizará las implicaciones que el nuevo
sistema monetario tiene sobre el crédito.
Moodys aclaró que en esta parte, la necesidad del examen
se deriva también de los cambios que está incorporando
en su metodología de rankings, teniendo en cuenta los casos
de los países cuyos sistemas bancarios están dolarizados.
Y por último, según el documento, analizará
la posición de liquidez de los bancos salvadoreños,
teniendo en cuenta las condiciones de mercado derivadas del proceso
de dolarización.
Hacienda espera que un mes después de concluida la visita,
Moodys anuncie su veredicto sobre la calificación que
otorgará a El Salvador.
También confía en que los políticos de oposición
y los sectores con los que se reunirá la calificadora, hablen
bien del país y de los logros obtenidos en materia macroeconómica.
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