Turismo
 
Inicio del Sitio Lunes 10 de Noviembre
 

 

 
 

Embajadora de la belleza

La estadounidense cheryl tiegs, considerada la primera supermodelo de la historia, estuvo en el salvador y habló de todo.

Agencias
El Diario de Hoy
escenarios@elsalvador.com
LA CONTROVERSIA
La película The Brown Bunny, dirigida por Vincent Gallo y donde Cheryl tiene una breve aparición, dio mucho que hablar. Se presentó oficialmente en Cannes este año y provocó un escándalo debido a una escena bastante fuerte entre Gallo y la actriz Chloe Sevigny. La cinta tuvo críticas pésimas y el público se retiró de las salas. Nunca se estrenó en los Estados Unidos y Gallo prometió que abandonaría el cine para siempre. Foto EDH/ AP

Es difícil de imaginar que Breckenridge, una población rural de 3,559 habitantes en el norte de Minnesota, sería la cuna de la primera modelo top en la historia de la moda. Y todavía resulta más extraño si se tiene en cuenta que Cheryl Tiegs -la protagonista de esta historia- creció en una granja sin agua corriente ni electricidad. Su padre era un empleado de una funeraria y su madre una simple florista.

A fuerza de voluntad, y ayudada por una sonrisa encantadora y dos ojos capaces de seducir al mundo de una sola mirada, llegó hasta donde ninguna otra modelo había llegado. A los 17 años apareció en la portada de la revista Glamour. Luego le siguieron Elle, Vogue, Harper Bazar, Sport Illustrated. Pero su consagración fue cuando la revista Time la eligió para su portada de la edición del 6 de marzo de 1978. Nunca antes una modelo había aparecido allí.

Su currículum incluye de todo. Fue contratada por los cosméticos Cover Girl por 1.5 millón de dólares, luego fue la cara de Revlon, escribió dos libros, lanzó su propia línea de ropas...
Hoy, a los 56 años, visitó El Salvador por una causa benéfica y dejó claro que sus encantos no han sufrido la erosión del tiempo.

¿Qué hace en El Salvador?

Vine por tres días para trabajar con las mujeres y los niños. Es que desde hace un año soy embajadora de la IPPF, una entidad que se dedica a difundir un programa de Planificación Familiar. Pero como yo no quería sólo el cargo sino también hacer algo, aquí estoy...

¿Pudo conocer algo?

Muy poco de la ciudad, más bien estuve en las zonas alejadas. Fuimos a una escuela, y me sorprendió ver a adolescentes enseñando. Realmente tocó mi corazón, fue muy impresionante. Sobre todo porque yo tengo un hijo de 12 años... Pero hay algo bueno: normalmente los chicos no escuchan a los adultos, pero sí a otros chicos.

¿Cuál es el mensaje?

Le hablamos a la gente del Sida y de otras cosas, lo bueno del programa es que también aprendemos nosotros. En las zonas rurales nos encontramos con gente que está procreando desde 1968 y que no tiene idea de lo que es el control de natalidad, de los condones o del sexo mismo... Esas mujeres fueron muy valientes al querer ayudar... Uno entrega mucha energía en esto, pero lo que recibe a cambio es increíble. Me da fe y esperanza ver a esos chicos salvadoreños...

Usted también creció en una zona rural.

Es cierto, pero obviamente que no me puedo comparar con ellos. Yo vivía en una granja donde no había agua ni electricidad. Teníamos que bombear para conseguir el agua... Pero no me considero pobre por eso, era muy feliz. El agua de la bomba era fresca, cristalina... Teníamos vacas, gallinas y toda la naturaleza ahí. El problema era el frío.

¿Cuál fue la clave para lograr sus objetivos?

La educación. Es lo más importante en la vida, con una buena educación puede llegar a cualquier lado. Por eso yo apoyo todo este tipo de programas.
Todos consideran que usted fue
la primera top model.

¿Cómo hizo para lograrlo?


Bueno, tú sabes, eso decían. Pero no existe un título que me acredite como tal. Eso sí, lo logré esforzándome mucho. Al principio incluso trabajaba gratis: porque iba a la universidad, tenía un trabajo medio tiempo y en los ratos libres modelaba. Hasta que fui a Nueva York a dedicarme a eso. Es una profesión que adoro, pero es durísima.

¿Qué tan dura?


Un día tienes que levantarte a las 3 de la mañana y trabajar hasta las 11 de la noche. Gran carrera, no me puedo quejar. Viajas mucho, conoces mucha gente importante, te da glamour y dinero, pero es difícil.
Ha aparecido en cientos de portadas. ¿Hay alguna que considere especial?

Sí, la primera vez que salí en Time.
Fue la primera modelo en la historia de la revista.

Así es, por eso es especial. Además, es algo que pocas personas en el mundo han conseguido.

¿Qué hace con las portadas?

Las mayoría de las veces que me veo en una revista la compro y la guardo. Las portadas las pongo en un armario japonés que tengo y que rara vez abro. No soy de mirarlas mucho, pero allí están...

¿Ni siquiera una tiene enmarcada y colgada en su casa?

Vivo en California y tengo una casa hermosísima, pero las fotos de mi carrera están en ese armario. Tengo colgadas muchas otras, pero son fotografías personales. Yo soy así... ¿Sabes dónde tengo un cuadro de Warhol?

¿Un original de Warhol?

Sí, Andy era amigo mío y un día me hizo un retrato. ¿Sabes donde lo tengo? En un pasillo que conduce al parqueo. Quizás otra persona lo hubiese puesto sobre la chimenea, en el lugar más vistoso de la casa.
Su vida merece una película, ha hecho de todo.

Sí, realmente es fascinante, tanto que me gustaría escribir un libro. Ya he escrito dos, pero éste sería más personal, sobre mis vivencias. Jamás imaginé que mi vida sería tan excitante. Por ejemplo, viví en Kenia durante dos años y descubrí otro mundo. Pero soy de la idea que cualquiera puede tener una vida increíble si hace lo que le gusta. Mi sueño era ser bibliotecaria, ya con eso hubiera sido dichosa. Por eso digo que el dinero no puede comprar la felicidad ni el amor.
También hizo cine...

No, eso me falta.

¿Cómo? ¿Y la película The Brown Bunny?

Oh, es cierto.... Sí, hice una. Veo que en El Salvador saben más de mí que yo misma. Fue rarísimo. Me llamó Vincent Gallo, el actor y director de la película, y me confesó que me quería para un pequeño rol. Yo no sabía quién era y le dije que no. Él me pidió que rentara Buffallo 66, su anterior filme.
¿Y qué pasó?
Un mes después la renté y descubrí que además de ser una buena cinta, el hombre era realmente muy atractivo, así que acepté. Lo único que hice fue una escena, que se rodó durante un día entero en mi propia casa. Era una escena donde él me besa a mí. No estuvo nada mal...

¿Le pagaron por eso?

No, Vincent me dijo que no tenía ni un centavo.
Definitivamente ha hecho de todo. Sólo le faltó dedicarse a la música.
No, no, no... En el colegio secundario tocaba violín, formé parte de la banda de la escuela. Puedo decirlo, hice absolutamente todo

 

  HACIA ARRIBA


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal
 
 


escribame escribame