| |

La nota del día
Quieren revivir el cadáver del IRA
El
agro no se va a reactivar fundando nuevos organismos de crédito
o instituciones reguladoras de precios.
Para contribuir a la seguridad alimentaria
los comunistas proponen revivir el ahora cadáver Instituto
Regulador de Abastecimientos, pero bajo una administración
honesta. Lo que olvidan es que el problema del IRA no eran
tanto las sinvergüenzadas cometidas por sus gerentes y presidentes,
cuanto lo anacrónico de esa clase de entidades y lo disparatado
de pretender regular precios y abastecimientos en un país.
La corrupción es resultado de mal concebidas instituciones
y regulaciones, más que de la malicia humana. En el IRA hubo
corruptos por culpa de haber dotado al organismo de funciones innecesarias,
pero que se prestaron a toda clase de abusos y robos. Por ello se
dice que hasta el justo peca en arca abierta.
El IRA fue fundado por don Napoleón Viera Altamirano en un
momento en que los agricultores no disponían de facilidades
para ensilar y embodegar, era muy difícil y costoso transportar
granos de un lugar a otro del país, no era posible importar
alimentos (apenas había terminado la Segunda Guerra Mundial)
y los agricultores pasaban de ciclos de buenas cosechas y bajos
precios, a malas cosechas y precios altos. Pero en sus inicios no
se pretendió que el IRA importara leche (lo hacían
comerciantes privados con gran eficiencia) ni menos granos de otras
partes, como sucedió más tarde con la traída
de frijol apolillado y barbaridades similares.
Tampoco, y esto es un muy importante aspecto del asunto, se pensó
que el IRA fuera un organismo que además de regular
se metiera a regir la agricultura. Por lo que declaran
los efemelenistas, el IRA vendría a ser el instrumento más
que idóneo para poner a marchar a los agricultores, comprando
aquí y dejando de comprar allá.
Con el IRA se pueden dispensar insumos, emprender obras, favorecer
unas comunidades sobre otras, y hacer del organismo un gran instrumento
de presión sobre campesinos, pequeños agricultores,
cooperativas y asociaciones diversas. No hay que olvidar lo que
ocurrió durante los años de la gran demencia, cuando
el IRA abría y cerraba las importaciones de leche y aceite
comestible para favorecer a los contrabandistas vinculados al partido
oficial. El asunto se arregló no persiguiendo a los contrabandistas,
lo que es siempre sumamente difícil, sino acabando con el
esquema que los genera. Y es precisamente ese esquema el que ahora
pretende revivir el FMLN.
No esperemos peras de los olmos
El problema del agro no se va a reactivar fundando nuevos organismos
de crédito o instituciones reguladoras de precios.
Comienzan regulando precios y muy pronto quieren regular lo que
se siembra y lo que hacen campesinos y agricultores. Todo eso se
ensayó durante la década perdida y aun antes, y todo
fracasó. Hay que ver lo ocurrido con el Banco de Fomento
Agropecuario y las asistencias que se daban al mal llamado sector
cooperativizado.
Al inicio de la reforma agraria, técnicos enviados por el
gobierno se aliaban con muchos cabecillas de las cooperativas para
robarse desde las cosechas hasta los fondos de las cooperativas.
Ese es el origen de la postración del campo y los bajos niveles
de vida en las zonas rurales.
No hay que esperar peras de los olmos, ni sensatos esquemas de reactivación
agraria de partidos políticos estatizantes e intervencionistas.
|
|