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Comentario de la semana
Perspectiva económica

Eduardo Torres*
El Diario de Hoy
eduardo@elsalvador.com
En su más positivo discurso de los últimos años sobre las perspectivas económicas de Estados Unidos, el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, dijo anteayer en Boca Ratón, Estado de la Florida, que la actual tendencia de sólido crecimiento —de la más grande economía del mundo— va a generar, con rapidez, los puestos de trabajo que le han venido haciendo falta a esa nación, para terminar de superar los estragos de la recesión de 2001.

Al profundizar sobre la falta de generación de empleos, Greenspan dijo que, hasta el momento, la productividad de la fuerza laboral estadounidense logró aumentar la producción de las empresas sin nuevas contrataciones. Sin embargo, dijo el presidente de la Reserva Federal, las condiciones están dadas para “un aumento en la creación de puestos de trabajo”, ya que se requerirán mayores niveles de producción —de los ya existentes— para, entre otros, abastecer inventarios.

Por otro lado, según diversos expertos, no se prevé, por el momento, un aumento a las tasas de interés, a pesar de que mencionó Greenspan en su discurso que, en el pasado, durante recuperaciones económicas post ciclos recesivos de la economía, la Reserva Federal ha actuado “agresivamente”, para tener bajo control la inflación.

En las actuales circunstancias —1% de inflación en Estados Unidos—, “la política monetaria puede ser más paciente“, agregó el respetado economista.

Pasando ya al campo nacional, el informe de coyuntura de Fusades del tercer trimestre del año indica que, raspados, vamos pasando el examen económico, aunque siempre superando el promedio latinoamericano, con una proyección de crecimiento de 2% de nuestra economía para el presente año.

La acentuada mejora de las exportaciones, la expansión del crédito bancario y las bajas tasas de interés, mencionó ayer este diario del informe de Fusades, como factores que le siguen inyectando dinamismo a nuestra economía. Mientras que, como elementos negativos, tenemos la prolongada crisis del café, la tendencia hacia el alza de los precios del petróleo, la disminución de la inversión pública y el clima preelectoral.

En forma clara, se puede interpretar del informe de Fusades, hay que acelerar la dolorosa transición de una economía eminentemente agrícola hacia la nueva economía. Cómo y qué tanto apoyar a los sectores que van quedando rezagados, es el debate de fondo no sólo en El Salvador, sino en la mayoría de países del mundo.

Hacia la modernidad

A dos semanas de iniciar, oficialmente, la campaña política para la elección presidencial del 21 de marzo, que bien harían los candidatos en precisar, de manera realista, sin demagogia, qué es lo que en específico propone cada quien para convertir a El Salvador en un país próspero.

Porque para distribuir riqueza, lo primero que se requiere es generarla; la gente, francamente, no come de ataques al “modelo”, ni de absurdas afinidades con regímenes como los de Fidel Castro y Hugo Chávez.

Muestran las investigaciones de opinión pública cuán claros estamos los salvadoreños sobre la conveniencia de una sociedad con Estados Unidos. Debo añadir que no es éste un asunto ideológico, sino eminentemente pragmático. Por ser ellos el país más rico del mundo; por tener a más de una cuarta parte de nuestra población residiendo en esa nación y de ahí provenir —en remesas— la gasolina que mantiene a flote nuestra economía.

Ahora que sí se puede, por mejorar sustancialmente las perspectivas económicas mundiales, pues nos ha llegado la hora de hacer de El Salvador un país próspero en el corto-mediano plazo. Y para quien esto escribe, el único proyecto que puede hacer realidad lo anterior es el cada vez más cercano acuerdo comercial Centro América-Estados Unidos (CAFTA), del cual, dicho sea de paso, continúa siendo un enigma la posición del principal partido de oposición.

Lo que todos deberíamos también tener claro, es que no ha sido fruto de la casualidad que sea la “acentuada mejora de las exportaciones (maquila), la expansión del crédito bancario (eficiencia de la banca), y las bajas de interés (dolarización)”, los elementos que menciona Fusades como dinamizadores de nuestra economía.

El salto debe ser hacia la modernidad.

*Lic. en Ciencias Jurídicas y columnista de El Diario de Hoy.

 

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