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Impulsan
ventas de café en el mercado de futuros
Un
nuevo programa estatal facilitará las ventas en la Bolsa
de Nueva York. El objetivo principal es conseguir precios más
altos.
En septiembre pasado, cuando los contratos de café para
entrega en abril de 2004 se cotizaban a $72 el quintal, algunos
cafetaleros locales aprovecharon para vender. De esa forma consiguieron
un precio considerablemente superior al de las ventas convencionales.
Lo ha hecho un segmento de los productores, especialmente
de grandes productores. Si usted me pregunta qué porcentaje
(de la producción nacional) se cubre a futuro, no es más
del 3 por ciento, aseguró el gerente de desarrollo
financiero del Banco Multisectorial de Inversiones (BMI), Alfredo
Alfaro.
Pese a las ventajas, la opción de vender a futuro no está
disponible para cualquiera. Las limitaciones, según Alfaro,
son la necesidad de mantener una cuenta en la Bolsa de Nueva York
y el personal especializado que se requiere para hacerlo.
Nuevo programa
Para cubrir estos vacíos, el BMI anunció ayer el nuevo
Programa de Cobertura de Precios de Café.
Aunque de momento sólo cuatro beneficios han firmado el convenio,
el BMI asegura que hay otros once en lista de espera, además
de que se tiene la expectativa de que otros se incorporen en el
corto plazo.
La posibilidad está abierta para todos los beneficios de
café del país, de los que se calcula que están
en operaciones unos 70.
¿Cómo funciona el mecanismo? Los precios del café
en la Bolsa de Nueva York fluctúan minuto a minuto. El mercado
reacciona a estímulos de oferta y demanda. Por ejemplo, el
anuncio de que una helada reducirá la cosecha en Brasil puede
generar un alza en la cotización, ante el aumento de la demanda
por parte de tostadores que quieren asegurarse su provisionamiento
a futuro.
Es en estos casos cuando compradores de Japón, Europa y Estados
Unidos están dispuestos a pagar más por el café
antes de que se produzca, destacó Alfaro.
Un caficultor salvadoreño que quiera vender a futuro mediante
el programa del BMI deberá hacerlo con su beneficiador exportador.
Lo primero que debe hacer es seguir el comportamiento del mercado,
para detectar cuando el grano alcanza un precio al que él
está dispuesto a vender.
Para ello, el Consejo Salvadoreño del Café (CSC) tiene
disponible la información en su sitio de internet: www.consejocafe.org.sv.
Acto seguido, debe indicar de inmediato a su beneficiador cuánto
desea colocar y a qué término (diciembre, marzo, mayo,
o julio).
Operación en línea
Esta orden la puede dar vía internet o presentándose
físicamente en el beneficio. En cualquiera de los dos casos,
debe firmar un documento.
Una vez ordenada la venta, el beneficiador transmite el mensaje
a la oficina del BMI abierta específicamente para este fin,
y ésta, a su vez, hace la operación en la Bolsa de
Nueva York.
Alfaro aseguró que todo se hace en el transcurso de
un minuto.
Cuando un productor vende a futuro, se asegura de que recibirá
por su café un precio pactado con anticipación, independientemente
de a cuánto se cotice el grano cuando salga la cosecha.
Una vez que el producto es entregado físicamente en Nueva
York, el comprador paga el monto acordado y luego el caficultor
recibe su dinero.
Cuando el productor firma la orden de venta, se compromete a entregar
el volumen estipulado, en la fecha y al precio fijados al hacer
la operación.
Ampliación
para otros productos
Se planea que el nuevo mecanismo para comerciar café sea
sólo la punta de lanza de un programa que abarcará
también otros productos.
- El BMI espera que ya el azúcar de caña producido
en la zafra que está por iniciar se pueda vender a futuro.
-Se pretende incluir, además, a los granos básicos
y el algodón.
- El director de negocios del banco, Roger Alfaro, dijo que estos
nuevos productos serán incluidos a inicios del próximo
año.
- El programa cuenta con el respaldo del Fideicomiso Especial de
Desarrollo Agropecuario (FEDA), que ha abierto una cuenta en la
Bolsa de Nueva York.
- Lo que se busca es permitir a los productores aprovechar las fluctuaciones
de los mercados mundiales de materias primas.
- Sólo por el deterioro de precios que el café ha
sufrido, se prevé que el país perderá este
año unos $191 millones.
- Si la debacle del grano aromático no se hubiera producido,
el PIB se hubiese expandido un 0.6% adicional, según dijo
ayer la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico
y Social (Fusades).
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