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Ayuda
para los pequeños quemados
La
mayoría de los niños sufre accidentes con líquidos
calientes. En la temporada navideña, se esperan entre 35
a 50 con quemaduras graves.
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A nivel sicológico,
las cicatrices que deja una quemadura no son superadas con
facilidad por los infantes.Foto EDH
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Cada año, más de un millar de infantes es atendido
en el Hospital de Niños Benjamín Bloom debido a que
sufren quemaduras de gravedad.
La mitad de ellos necesita ingreso. Al menos un centenar requiere
atención en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del nosocomio.
Pese a todo el esfuerzo que realizan los cirujanos plásticos,
enfermeras, nutricionistas, intensivistas y sicólogos que
intervienen en la curación y rehabilitación de un
niño quemado, su vida no vuelve a ser igual.
Sólo el año pasado, 11 infantes fallecieron debido
a los daños que el fuego provocó en sus cuerpos.
La Asociación Pro Niño Quemado de El Salvador (Aproquemes)
surgió en 2002 para mantener una campaña permanente
de prevención contra las quemaduras infantiles.
Se suma a este esfuerzo la Fundación Infantil Ronal McDonald,
que el 20 de noviembre celebrará el Día Mundial del
Niño.
Por cada papa frita que se venda en los restaurantes, se destinarán
50 centavos de dólar a Aproquemes.
El presidente de esta asociación, Dr. Manuel Antonio Bonilla,
explicó que el dinero servirá para la creación
de una unidad de quemados, que no existe en El Salvador.
Ya se tienen los planos, costos de producción y equipamiento,
pero lo que hace falta es el patrocinio a nivel nacional e internacional,
describió el galeno.
Actualmente, el Bloom sólo cuenta con dos camas en UCI para
atender a estos pacientes.
La jefa del servicio de Cirugía Plástica, Dra. Margarita
Saravia, dijo que en la temporada navideña atienden de 35
a 50 niños afectados por la pólvora. Unos 15 presentan
quemaduras en los ojos a causa de los petardos.
Basta un segundo para que la vida de un niño cambie
para siempre, explicó la jefa de servicio.
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