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Literatura para tontos
Programa de gobierno del FMLN

Rubén Zeledón
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com

Bastarían cinco años de gobierno comunista para que El Salvador volviera a una situación similar a la que estaba en 1931.

Pese a la destrucción que durante más de diez años causara el FMLN en su loco afán de volvernos satélite de las gracias a Dios desaparecida Unión Soviética, El Salvador es el país centroamericano con mejor situación económica, que incluso algunos del sur del continente.

Cuando en los años 70 los grupos subversivos comenzaron con una serie de secuestros y asesinatos, nuestro país estaba a punto de despegar en una industrialización que al presente nos tendría como líder de la región, compensando así el problema de la pequeñez territorial que nos impide depender de la agricultura para el bienestar y desarrollo de nuestra población.

Si a esto agregamos la reforma agraria con su reparto entre campesinos que no tienen en mente más que sembrar maíz y frijol y que el minifundio no permite el uso de la tierra para cultivos más rentables o el desarrollo de la ganadería, es de admirar la labor de los gobiernos que hemos tenido los últimos quince años para restablecer el sistema vial, reponer los puentes destruidos y el sistema eléctrico que la guerrilla destruyó.

En esta parte hay que reconocer la pujanza del empresariado salvadoreño, que ni durante los peores años de la guerrilla se dio por vencido, pese a que muchos de sus miembros fueron asesinados o secuestrados. Y gracias a ellos, si bien no estamos en la gloria y una parte considerable de la población está bajo la línea de pobreza, su estoicismo hace que nuestro país esté económicamente mejor que el resto de Centro América.

Como es natural, la reconstrucción de los daños causados por la guerrilla ha absorbido millones de dólares que de otra manera habrían servido para programas de desarrollo social, pero la guerrilla impidió la industrialización que se iniciaba. Muchos de los jóvenes en edad de votar han olvidado o no conocieron lo que el FMLN destruyó; bueno sería que, antes de las próximas elecciones, se distribuyeran fotos de todo lo destruido y cómo luce ahora, con su costo, para que el pueblo vea lo que ha costado al pueblo la pretensión de unos cuantos resentidos sociales de imponernos un régimen dictatorial que ha fracaso en todo país que ha tenido la desgracia de tenerlo. Ahí no más está Nicaragua.

He hecho este preámbulo para aquellos ciudadanos que por una u otra causa no alcanzan a comprender que la extrema izquierda no es una opción para nuestro país. Quienes la dirigen nunca han sabido lo que es el trabajo honrado. Su única actividad ha sido la destrucción y muerte. Y que sin ser lo óptimo, pese a acciones deshonestas de más de un funcionario, los gobiernos que hemos tenido hasta el presente han manejado las finanzas del país en buena forma, que ha logrado la dolarización, algo que muchos países de nuestra América quisieran, pero no califican para ello, pese a ser más extensos y con mayores recursos naturales.

Y es que a partir de la administración del Gral. Hernández Martínez, el Banco Central ha sabido manejar el sistema, y, de no ser por la agresión comunista, posiblemente el colón estaría todavía al 2.50 por dólar.

El que, a pesar de todos los problemas actuales, la paridad del colón se haya mantenido por más de una década hasta llegar a la dolarización, es un indicador de la sanidad económica del país.

Desafortunadamente, no toda la ciudadanía está en condiciones de entender la ventaja que representa para el país la dolarización y por eso el programa de gobierno del FMLN incluye como uno de los temas principales regresar al uso del colón, algo que si bien fue necesario mientras la población se familiarizaba con la nueva moneda, volver al bimonetarismo sería inconveniente.
Primero, la emisión de colones sería un gasto oneroso e innecesario.

Segundo, el diferencial cambiario al comprar o vender dólares significa una suma de consideración que, al haber eliminado el colón, dejó de afectar a la población. Prueba de ello es que desapareció la gran cantidad de cambistas que operaban además de los bancos.

Tercero, al volver a emitir moneda el Banco Central, y con un gobierno como el que ofrece el FMLN, con aumento en los gasto y rebaja en los impuestos, para poder cumplir con la oferta, recurriría a emisiones inorgánicas, como ha ocurrido con los países de nuestra América que han llevado a miles de pesos por dólar, algo que conozco muy bien por los años que viví en América del Sur.

Si El Salvador volviera al colón, en pocos años estaríamos como está Nicaragua, o Venezuela, pese a que este país tiene las mayores reservas de petróleo en América Latina. Y si a un país le cuesta mucho recuperarse cuando su moneda se devalúa, a nosotros nos costaría mucho más dada la pequeñez y falta de recursos naturales.

No estamos en la gloria. Hay muchas necesidades que cubrir para nuestra población, pero estamos mejor que muchos de nuestros hermanos del hemisferio.
Bastaron unos cuantos años de gobierno comunista para destruir a Nicaragua, país siete veces más grande que el nuestro y con una población menor.
Bastarían cinco años de gobierno comunista para que El Salvador volviera a una situación similar a la que estaba en 1931. La viví entonces y no quisiera vivirla de nuevo.

 

 

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