| |

Palabras
La primera promesa
En el hemisferio austral, que es el nuestro, la primavera dura
octubre, noviembre y diciembre.
Es primavera que ha llegado con sus vientos azules y sus cielos
viajeros, con sus abejas de miel y sus llanos florecidos, como florece
el hombre de la primera promesa.
Es primavera que llegó para quienes en medio de la noche
creímos en el amanecer, para quienes más allá
de la guerra creímos en la paz, para los que más allá
de la tristeza del mundo creímos en la dulzura de una promesa
o de un beso de amor, para los que si alguna vez perdimos, seguimos
creyendo en la victoria de volver a empezar...
Es primavera cuando la tierra vuelve a nacer y, llena de una milagrosa
juventud, vuelve a amanecer en el corazón de quienes no perdieron
su esperanza. Es el nuevo tiempo, la nueva oportunidad de volver
a ser hermanos con el mundo y la naturaleza, la expresión
divina del infinito amor de las galaxias.
En el hemisferio austral, que es el nuestro, la primavera dura octubre,
noviembre y diciembre.
Es, después de todo, la promesa cumplida, la prima verdad
en los confines de tu ser y sobre los valles verdes de la vida.
Olvida el sueño de ayer y ve a encontrar el ángel
de la nueva promesa con flores en su pelo y sueños en sus
ojos, donde después de una lágrima asomó el
sol de la primera verdad...
Día a Día
A Dios gracias, pese a la serie de crisis que nos han azotado en estas últimas
dos décadas, el pago de préstamos se puede efectuar
sin desquiciar la economía.
Varios créditos se han renegociado, aun contra la oposición
de la Asamblea, además de que El Salvador mantiene su credibilidad
en los mercados financieros.
Ser sujetos de crédito es resultado de políticas económicas
sanas, de estabilidad monetaria y de la creciente apertura al mundo.
El Salvador es uno de los países más libres en el
ámbito internacional, lo que poco a poco atrae inversiones,
tanto de capital interno como externo.
|
|