| |

Artesano no para de fabricar toritos pintos
Santo
Tom. De sus 84 años de vida, 60 los ha dedicado a la fabricación
de castillos y cohetes de luces de colores.
La quema del Torito Pinto es todavía una de las principales
atracciones de las fiestas patronales en honor de Santo Tomás.
El responsable de que los juegos pirotécnicos estén
listos para las alboradas es Rafael Antonio Ventura, de 84 años,
quien es un auténtico artesano en la elaboración de
castillos, pavos reales, mundos y muñecas pintas, cargadas
de luces de colores, bombas y cohetillos.
Don Antonio, como lo conocen en la población, ha dedicado
60 años de su vida a elaborar los toritos pintos, que tienen
gran demanda en pueblos, cantones y caseríos del país.
Pese a que en 12 ocasiones se le ha incendiado su casa y a que en
una oportunidad sufrió quemaduras en las manos, su trabajo
no ha parado nunca.
Implementos como tijeras, navajas, varas de bambú, químicos
y pólvora se observa por diversos lados de su vivienda.
Los esqueletos de los toritos pintos que serán
quemados en las fiestas del 13 al 21 de diciembre ya están
bien avanzados.
Siempre me sentí orgulloso de fabricar hasta tres toritos
pintos por día, cada uno con diferente creatividad, con luces,
bombas y morteros. La construcción de los castillos para
los santos patronos también fue mi fuerte en mis años
mozo. Hoy la situación ha variado por una enfermedad que
me aqueja y por la edad, comenta.
El lamenta que nadie de su familia heredó el oficio, tal
vez por el peligro y los miedos a la pólvora.
El alcalde Danilo Castaneda afirma que durante las fiestas patronales
pretenden rescatar las costumbres, como la quema del Torito Pinto.
Además realizarán el juego del palo ensebado, la serenata
al santo patrón y la degustación de la chancaca,
una especie de conserva que se elabora artesanalmente.
Santo Tomás, que significa lugar de altas piedras,
es el decimocuarto municipio de San Salvador.
Está ubicado en la zona sur de la capital.
|
|