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Palabras
La danza de las manos
Cuando
todos se iban, qué solo quedaba el gran salón de baile.
Detrás de bastidores y telones, la joven danzarina de las
manos quedaba ensayando sus lecciones.
Peligra que te quedes ya muy tarde. No tienes edad para esos vuelos.
Peligra que algún fantasma del teatro o algún hombre
perverso te ataque. No hay nadie, sólo sombras, candilejas...
Vendré luego, pero la danza me amarra.
Luego no quiero parar. ¿Con qué música tú
danzas si no hay músicos de turno? Escucho un saxo sonar.
Mentiras. Visiones son. Escuchas tu corazón que suena como
un timbal. Quédate entonces muchacha tus lecciones a ensayar.
Mas no escuches más visiones ni saxofones tocar. Eres tan
sólo, chiquilla, una aprendiz de mujer. No me gusta que te
quedes ensayando en el salón.
Cuando danzaba, escuchaba el saxo en algún lugar. Mas nunca
supo encontrar al músico de la historia.
Pensó, fantasma será, que me ha hechizado de amor.
No escuches el saxofón mientras dances, ¡Ilusión!
Eso que escuchas acaso es la música de tu alma. Mas no era
así en verdad. Un día salió de los rincones.
De oro y bronce el saxofón. Y la música más
triste que escuchó. ¿Y los ojos? ¡Los ojos de
la pasión! ¿Quién eres? Soy tu alma que escondida
está. Sólo puedes oírla en soledad.
Cuando todos se van y tú y yo surgimos de la sombra bajo
una lluvia de estrellas. Madre, no pude evitarlo. Dancé toda
la noche. La danza fue de las manos. Fue un fantasma el que tocó
la música en el salón...
Día a Día
La guerra dejó una terrible destrucción física,
lo que ha requerido de mucho gasto de dineros públicos y
privados para resarcirse. En vez de crecer a un ritmo más
acelerado, hemos tenido que reponer los puentes y la infraestructura
eléctrica dinamitada, los ingenios y beneficios quemados,
los hatos de ganados ametrallados. No se ha podido avanzar más
en resolver parte de la pobreza, por cargar con los daños
de una guerra enloquecida.
Los perjuicios más graves, empero, son el socavamiento de
la institucionalidad, los odios generados, la estupidez que mueve
mucha de la vida política. Es esa la cruz de este pueblo.
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