Turismo
 
Inicio del Sitio Miércoles 5 de Noviembre
 

 

 
 

Nervios por exámenes finales

San Salvador. La mayoría de centros están en período de evaluación final - La materia más difícil es Matemática - Los que salgan mal tendrán otra oportunidad.

Susana Joma
El Diario de Hoy

metro@elsalvador.com

Primer grado. Los niños de la profesora Marta Claros, se examinaron ayer. Foto: EDH/Javier Aparicio

A la hora del examen, los nervios pueden traicionar y cuando se estudió la noche anterior, todo se olvida. Eso precisamente le pasó a varios estudiantes de noveno grado de la Escuela Francisco Campos que ayer en la mañana tuvieron su prueba final de Matemática y Ciencias Naturales.

Javier Orlando Mendoza, uno de los alumnos más aventajados de la profesora Miriam Cazún, expresó que si bien, en general, la prueba estuvo fácil, si tuvo dificultad para resolver los ejercicios de la Teoría de Pitágoras. Lo mismo le pasó a Alvin Escamilla, uno de sus compañeros más traviesos y poco adepto al estudio.

“Me saqué siete en Matemática. Ya vi el examen con la profesora. En Ciencias calculo que diez“, dijo Javier.

Los alumnos corrieron con más suerte, incluso Alvin, con la prueba de Ciencias. Éste asegura que no había estudiado nada para ninguna de las materias, pero recordó perfectamente las respuestas sobre la teoría de Darwin, las Leyes de Mendel y lo que le preguntaron respecto al trabajo que presentó para la Feria de Logros.

Cuando el reloj marcó las 10:00 de la mañana, el curso ya estaba relajado y hasta bromeaban por los que habían sacado algún papel para “copiar”. Sin embargo, aquellos que no pasen la materia tendrán la oportunidad de presentar un trabajo o hacer otro examen para recuperarse.

Otras escuelas capitalinas que están en plena jornada de exámenes finales son la Concha Viuda de Escalón, República de Argentina y Joaquín Rodezno.

Inquietos


En la Escuela Rodezno fueron los niños de primero, segundo y tercer grado los primeros en realizar los exámenes finales.
La profesora Marta Haydeé Claros de Miranda, del primer grado, tuvo mucha paciencia con sus alumnos, quienes se levantaban a cada momento, para ver lo que había hecho su compañero o mostrar el examen a sus papás que esperaban ansiosos en la entrada del salón de clases.

“Dibujen un parque que hayan visitado”, “encierren en un círculo los instrumentos o materiales que utiliza un carpintero”, eran las instrucciones que con esfuerzo repetía a los niños.
Jesús Antonio Coreas, de nueve años, explicó que él había pintado el Parque Infantil, al que fue con la señorita Marta.

El pequeño afirma que su profesora les enseña bien, pero reconoce que él aprendió a escribir pero no a leer, porque no le gusta repasar y mientras sus papás trabajan y su abuela vende en el mercado, él sólo ve televisión o juega con sus amigos.

La actitud de Jesús no es una excepción en el sistema educativo público. La mayoría de escolares consultados, desde primero hasta noveno grado, coincidieron que no tienen el hábito de estudiar todos los días, sino más bien una noche antes de someterse a una prueba.

La maestra Marta explicó que al final del año, muchos niños tienen problemas para leer y escribir como se debe. Sin embargo y como está prohibido aplazar a un escolar que cursa entre primero y tercer grado, llaman a los padres de los pequeños.

Son ellos los que deciden si sus hijos repiten el grado o pasan al superior, a pesar de las deficiencias.
La profesora Miriam Cazún también acepta que existe un gran desinterés y eso es determinante en los resultados académicos. “Casi todos los contenidos de Matemática les cuestan. Sobre todo la Aritmética que es fundamental para otros contenidos”, detalla.

Un problema similar se presenta en Tercer Ciclo, con la materia de Inglés.
Gloria Peña, quien imparte clases en sexto grado, advierte que muchos de los escolares con bajo rendimiento provienen de familias desintegradas y donde hay poca o nula comunicación entre padres e hijos.

Los que tienen mala nota, harán otras tareas

Varios centros educativos públicos cumplieron el período de exámenes finales la semana pasada. Estos días los han utilizado para atender tareas o pruebas extras de alumnos que no alcanzaron el promedio.

El Centro Escolar República de Argentina es uno de los que se encuentra en este proceso, según confirmó Luis Mario López, profesor del turno vespertino.

El profesor Ubilfredo Panameño, director de Educación para San Salvador, confirmó que los centros entraron en una dinámica de revisión de trabajos, finalización de clases desde el 20 de octubre.

“Deberíamos estar haciendo las pruebas finales”, expresó, tras señalar que los exámenes de hoy son más de análisis.
Panameño confirmó que de cuarto grado en adelante, los niños que al final de año no tienen buen rendimiento, tienen que ir a recuperación o repetir grado.

 

 

  HACIA ARRIBA


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal