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Domingo 2 de Noviembre

 

 

 

 
 

Opinando
Creencias y valores

Carlos E. Mena Guerra*
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com

Cuando se cree en algo, lo que sea, resulta más fácil recibirlo y adoptarlo, así, si se cree en Dios, entonces se puede recibir su misericordia.

“Belief and values”, sus términos en inglés, conceptos que se continúan enseñando en las doctrinas de liderazgo militar de Estados Unidos, El Salvador y otros países, cuyas Fuerzas Armadas pueden ser llamadas profesionales.

Estos conceptos son de urgente rescate por la “sociedad salvadoreña”, en las diferentes áreas del quehacer nacional y en todas las edades. Las creencias no tienen nada que ver con ideología, al menos en este artículo.

Las “creencias y valores” son conceptos muy relacionados, complementarios y codependientes, los que, siendo parte de una persona, garantizan llamarle así, persona. Un individuo debe creer necesario, primero, vivir con valores y conocer de ellos, antes de adoptarlos; mientras otro puede conocer de valores y escoger no vivirlos.

Cuando se cree en algo, lo que sea, resulta más fácil recibirlo y adoptarlo, así, si se cree en Dios, entonces se puede recibir su misericordia y su perdón; si se cree en el respeto y tolerancia, en la convivencia con los demás, entonces se recibe respeto y tolerancia de ellos. La tolerancia no es un “dejar hacer, dejar pasar”, sino un acto de comprensión ante una acción errada no premeditada o, bien, ante una opinión diferente.

EL DIARIO DE HOY inició en sus páginas una campaña, conjuntamente con la Secretaría Nacional de la Familia (SNF), sobre el rescate de valores en la sociedad salvadoreña, y distribuyó libros sobre el tema en centros educativos del país. SOLIDARIDAD, RESPONSABILIDAD, PERSEVERANCIA, LABORIOSIDAD, GENEROSIDAD, RESPETO, HONESTIDAD, AGRADECIMiENTO Y LIBERTAD son algunos de ellos, extraviados, subestimados y hasta desconocidos por muchos, lo que ha dado origen a que vivamos grandes problemas, como corrupción, delincuencia, mala praxis, homicidio, deshonestidad, intolerancia, narcotráfico, adicción en jóvenes y adultos.

Hace cuatro meses, aproximadamente en junio de este año, reunidos en la Delegación Centro de la corporación policial, en la oficina del subcomisionado Vladimir Cáceres, con el comité de vecinos y empresarios del Barrio Concepción y el comité de directores de centros educativos de San Salvador, planificamos el trabajo que se puede hacer, junto con el comité de pastores de iglesias cristianas de la capital, para contribuir a resolver la grave crisis de delincuencia y pandillas estudiantiles.

El formato de trabajo diseñado, presentado por el subcomisionado Cáceres, para elaborar los planes de cada comité, acertadamente consideraba un apartado sobre valores, para incluirse y lograr los objetivos deseados. Aproveché ese momento para comentarles que uno de los objetivos que debíamos cumplir sería procurar que los valores expuestos en los planes, debieran ser divulgados y promovidos masivamente para impactar a la sociedad salvadoreña en general. Por fortuna, EL DIARIO DE HOY ha dado el primer paso, una vez más, en su “papel por hacer país”, con esta oportuna iniciativa de “Rescate de valores”.

Invito a padres de familia, directores de centro educativos, iglesias, ONG, empresa privada, centros de rehabilitación, federaciones deportivas, políticos y todo salvadoreño que desee hacer de El Salvador un mejor país para vivir, tomar esta información, divulgarla, enseñarla, hacer buen uso de ella, pero, sobre todo, ponerla en práctica personalmente, porque es la medicina que necesita nuestro enfermo ambiente social.

Escojamos ser responsables en cambiar aquellas cosas que puedan mejorar nuestro ambiente de vida, y confiar en que las creencias correctas y los valores son lo que edifican y hacen valiosas a las personas. Un salvadoreño con creencias y valores es una persona con valiosos principios y apta para producir.

A manera de ejercicio, cada persona puede hacer el intento de mejorar su ambiente en las diferentes áreas de su vida: trabajo, hogar, iglesia, etc., y así lograr cada día ser un poco menos egoísta, menos agresivo, menos desconfiado, y en su lugar ejercitar ser más amable, más sincero, más agradecido, más solidario, más colaborador. Al final del año será una mejor persona y aquellos que le rodean se sentirán más a gusto con usted.

*Economista.

 

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