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Arroz
por azúcar en el TLC
La
negociación del sector agrícola en el TLC con Estados
Unidos llevará al intercambio de dos productos importantes
para ambos bandos: arroz y azúcar
El arroz y el azúcar se han convertido en las monedas de
cambio que determinarán el destino de ambos productos en
la etapa final de la negociación del acuerdo de libre comercio
que Centroamérica busca con Estados Unidos.
Jason Hafemeister, el negociador agrícola estadounidense,
advirtió a los azucareros de su país que ni azúcar
a granel ni refinada quedarán excluídas del Tratado
de Libre Comercio (TLC), por lo que deben ceder mercado para la
entrada del producto centroamericano.
Pero también advirtió a los molineros de arroz de
Centroamérica que si se niegan a abrir cuotas para el grano
procesado, libre de aranceles, él mismo se encargará
de imponerlas en el TLC.
Los agricultores centroamericanos interpretan que Estados Unidos
comienza a tomar los productos que son sensibles en ambas partes,
para intercambiarlos por acceso a los mercados de la región.
Por ejemplo, en la pasada ronda de negociaciones, contrario al anuncio
de apertura para el mercado de azúcar que hizo Robert Zoellick,
representante comercial estadounidense, en la mesa de negociaciones
sólo se propuso un incremento de 10% sobre la cuota de entrada
que la región tiene actualmente al mercado estadounidense.
La oferta es considerada insignificante. Mientras, por el lado de
los arroceros, los estadounidenses quieren cuotas considerables
para vender grano procesado.
El intercambio
Ricardo Esmahan, de la Federación de Cámaras Agropecuarias
de Centroamérica (Fecagro), considera que la conclusión
de las negociaciones de los bienes agrícolas sensibles en
el TLC dependerá del tipo de entrada que Estados Unidos ofrezca
a los azucareros del istmo.
No puede haber TLC sin azúcar. Cómo vamos a
entregar lo más sensible o el arroz blanco, si no nos dejan
entrar azúcar, cuestionó, al evidenciar que
el azúcar se ha convertido en una poderosa moneda de cambio
para la última fase de las negociaciones del TLC.
Rigoberto Monge, del Consejo Empresarial Centroamericano (Ceca),
dijo que al respecto debe tomarse en cuenta que los azucareros tienen
más poder económico y político en Estados Unidos,
en comparación con los arroceros.
Además, recordó que en Centroamérica, el azúcar
es el único producto fuerte que la región quiere con
libre comercio para entrar a Estados Unidos. La mayoría de
bienes agrícolas aspira a quedar protegidos del TLC y, sólo
una mínima parte quiere entrar a dicho mercado.
Todos los países producen azúcar en la región,
pero no todos son arroceros, avicultores, ganaderos, porcicultores
o lecheros, comparó, al dimensionar lo que será la
negociación agrícola en la última ronda del
TLC, donde estos sectores tendrán que decidirse por varios
tipos de apertura.
Sensibilidades
En Centroamérica se producen 550,000 toneladas de arroz al
año y no se exporta a otros países, únicamente
para el consumo intrarregional, según datos de la Federación
Centroamericana de Arroceros (Fecarroz).
En cambio, la región exporta 2.2 millones de toneladas anuales
de azúcar a granel a Estados Unidos, aproximadamente un equivalente
a $340 millones, según informes de la Asociación Azucarera
de El Salvador.
Julio Arroyo, de dicha gremial, admitió que los azucareros
estadounidenses tienen suficiente poder político para impedir
mayor entrada de azúcar centroamericana a su mercado, pero
recordó que Jason Hafemeister no está solo,
porque tiene tras de sí la promesa de apertura de Zoellick
y del Presidente de Estados Unidos.
Por el lado de los arroceros, fuentes oficiales de Guatemala, quienes
pidieron anonimato, dijeron que los gobiernos centroamericanos hacen
esfuerzos por no abrir cuotas para importar arroz procesado estadounidense,
porque este abarataría el grano en los mercados, perjudicaría
a los pocos molinos de la zona y a los campesinos que viven del
mismo.
En la pasada ronda de negociaciones, los productores estadounidenses
dejaron de pedir libre comercio absoluto, y accedieron a negociar
una cuota de ingreso, libre de aranceles. Los molineros del istmo
prefieren que haya competencia únicamente de arroz granza.
Guillermo Novoa, presidente de la Federación Centroamericana
de Arroceros (Fecarroz), dijo que se mantienen en conversaciones
con la United States Rice Miller Asociation (interesada en las cuotas
de arroz blanco), para llegar a un acuerdo conveniente para ambas
partes.
Se trata de garantizar el sostenimiento del cultivo en Centroamérica.
Podemos negociar cualquier cosa mientras eso se mantenga,
reiteró.
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