| |

Ganan
de $6 a 60 en un día
Niños trabajan en el cementerio
Santa
Ana.
Las ganancias les sirven para pagar sus estudios y ayudar a sus
familiares
 |
| Los
menores aprendieron el oficio de sus padres que cada año
llegan al camposanto.Foto: EDH |
Mi hijo es un ejemplo de amor. Con esta frase, Delia
Maribel Flores resume lo orgullosa que está de su hijo Obed
Urías Flores, de 14 años, quien al igual que ella
se dedica a limpiar tumbas en el cementerio Santa Isabel, de Santa
Ana.
A todos nos da dinero. Le gusta compartir y guardar dinero
para comprar sus útiles escolares y hasta su uniforme,
aseguró Delia.
Obed Urías trabaja en el camposanto público desde
hace tres años. Eso sí, sólo lo hace en la
época de vacaciones, porque sus estudios son primero. Me
siento contento y entusiasmado con este trabajo, pues lo que gano
me sirve para mis estudios. Pasé al Noveno Grado en el Centro
Escolar Santa Leonor, expresó el menor.
Otro ejemplo es Ronald Francisco Imendia, de 10 años, quien
acaba de terminar el Cuarto Grado en el Centro Escolar Florinda
B. González.
Mis padres son pobres, pero no les gusta que venga a trabajar.
Yo prefiero ganarme la vida y ayudarlos, aunque sea con un poquito
de dinero, señaló Ronald.
La pobreza ha obligado a Obed y Ronald, como muchos otros niños,
a cambiar los carritos de juguete por herramientas de trabajo como
piochas, baldes de agua y escobas, para ayudar a mantener a su familia.
En días malos ganan seis dólares diarios. Sin embargo,
el pasado fin de semana la ganancia rondó los 60.
|
|