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Una
biblioteca pública a la vuelta de la esquina
San
Jacinto. La Biblioteca Claudia Lars funciona en la Casa de la Cultura.
Jóvenes aportaron libros al centro.
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| Nuevas instalaciones. Alumnos consultan
algunos de los libros de la biblioteca de barrio. Foto:
EDH/Lissette Monterrosa |
Hacer las tareas en un ambiente tranquilo y cerca de casa es ya
una realidad para los estudiantes de San Jacinto. El pasado sábado
abrió las puertas la primera biblioteca de barrio.
La casa comunal, ubicada en la Colonia Militar, al sur de la capital,
sirve como local para albergar a los escolares que deseen consultar
los más de 3,000 libros del nuevo centro de estudios, denominado
Claudia Lars.
Desde el principio de año teníamos planeado
realizar este proyecto para nuestros jóvenes y niños,
expresó Rina Portillo, encargada de la secretaría
de bienestar social en la junta directiva de la colonia.
En vista de la carencia de bibliotecas en la localidad, y como un
primer paso, la junta directiva se organizó para la búsqueda
de donantes de libros. La alcaldía capitalina y varias embajadas
contribuyeron a esta causa. Incluso algunos jóvenes del barrio
también hicieron su aporte con libros que ya no utilizaban
y que estaban en buen estado.
El objetivo es que pudieran tener acceso a esta literatura sin salir
de la localidad y, sobre todo, que puedan ser orientados en sus
tareas, argumenta Portillo.
Los estudiantes ven con buena cara la iniciativa. Me voy a
ahorrar lo del pasaje, porque ya no tendré que ir hasta la
biblioteca del centro, manifestó Jessica Henríquez,
alumna del centro de estudios Lyndon B. Johnson.
Portillo mencionó que hay un convenio con el Instituto de
Educación Superior El Espíritu Santo para
que las alumnas les ayuden a formar el sistema bibliotecario con
el que trabajará el centro de estudios.
Además realizarán el servicio social para que les
brinden apoyo de 8:00 de la mañana a 6:00 de la tarde.
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