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Violencia
domina jornada de votación en Colombia
La
votación del primer referendo en la historia de Colombia
se cerró ayer en medio de una intensa ola de violencia que
dejó 12 muertos.
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| El terrorismo ha tratado
de afectar por todos los medios esta jornada electoral. Nuestros
soldados y policías están haciendo un gran esfuerzo
en toda la patria y la ciudadanía está saliendo
a votar, dijo Uribe al término de un consejo de
seguridad. Foto: REUTERS |
La violencia ensombrecó ayer la votación del primer
referendo en la historia de Colombia con una feroz arremetida de
la guerrilla que dejaba un resultado provisional de 12 muertos,
12 heridos, 14 secuestrados, incluido un líder de izquierda,
y millonarias pérdidas materiales.
La jornada electoral, que concluirá hoy con la celebración
de los comicios regionales, se inició en medio de un ambiente
de relativa calma y con un llamado del Presidente Alvaro Uribe a
aprobar la consulta bajo el lema de atacar la corrupción,
la politiquería, sanear las finazas del Estado y combatir
el terrorismo.
Sin embargo, el panorama de tranquilidad se fue agrietando a medida
que fueron conociéndos los reportes de orden público
de las distintas regiones y los cuales dejaban constancia de una
arremetida por parte de los grupos terroristas.
El terrorismo ha tratado de afectar por todos los medios esta
jornada electoral. Nuestros soldados y policías están
haciendo un gran esfuerzo en toda la patria y la ciudadanía
está saliendo a votar, dijo Uribe al término
de un consejo de seguridad.
Los atentados
La ofensiva se inició la noche del viernes con un ataque
de guerrilleros de las FARC contra una patrulla de la Policía
en el municipio de Jambaló, en el departamento de Cauca (suroeste),
en cuyos alrededores la Fuerza Aérea había bombardeado
el jueves un campamento terrorista donde, al parecer, había
unos 50 insurgentes.
La contraofensiva terrorista dejó cuatro uniformados muertos
y uno herido, según reportes suministrados por la ministra
de Defensa, Marta Lucía Ramírez.
Otros dos policías fueron asesinados en cercanías
de las vecinas localidades de Silvia y Piendamó, indicó
la funcionaria, quien no precisó las circunstancias en las
que murieron los efectivos.
Asimismo, un comando armado atacó con granadas la sede de
la Sexta Brigada del Ejército en la ciudad de Ibagué
(suroeste), causando la muerte a un suboficial y destrozos menores
en viviendas aledañas.
En otro hecho de violencia, cuatro civiles murieron, incluyendo
un niño, y 11 resultaron heridos a causa de la explosión
de una potente bomba en una planta lechera del municipio de Yarumal,
en el departamento de Antioquia (noroeste).
Entretanto, las autoridades reportaron el secuestro de 12 jurados
de votación en una zona rural del municipio de Trujillo,
en el departamento de Valle del Cauca (suroeste) por guerrilleros
de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia).
Los informes oficiales dieron cuenta, además, de la destrucción
de varias torres de energía que dejaron a oscuras a unos
12 municipios de Antioquia, Arauca.
Por su parte, el Presidente Uribe denunció que un grupo
de terroristas intentó sin éxito activar una
ambulancia bomba en el municipio de Acevedo, Huila.
Los políticos se efrentan peligro
Stella Castillo entró al registro civil de esta población
para registrarse como candidata a la alcaldía, y al instante
se convirtió en posible blanco de los terroristas empeñados
en alterar las elecciones locales de hoy.
Castillo estaba muy consciente del peligro: hace pocas semanas,
asesinos a sueldo habían matado a balazos a su esposo, el
anterior candidato a alcalde de Soledad.
Al principio pensé: ¿Qué sentido tiene
tratar de cambiar las cosas si acabaré como mi marido?,
comentó Castillo en una entrevista con The Associated Press.
Pero mi hija me dijo que no me rindiera, que debíamos
intentar que sus sueños se hicieran realidad, dijo
en su hogar la estudiante de derecho de 34 años, habitante
de esta localidad costera inundada de familias que huyen de décadas
de guerra de guerrillas.
Un diluvio de amenazas de muerte, homicidios y secuestros ha afectado
las campañas para las elecciones municipales y estatales
de hoy en toda Colombia.
Los terroristas han sembrado el terror y han minado los esfuerzos
gubernamentales por fortalecer la democracia.
Las guerrillas, diezmadas por un ataque del ejército que
las hace internarse cada vez más en la selva, han amenazado
con matar a todo aspirante que no acepte transar con ellas o renunciar
a su cargo, como parte de su intento para evitar que el poder del
estado llegue a territorios sin ley.
Por lo menos 30 candidatos fueron asesinados y una decena secuestrados,
según el Ministerio de Defensa. Uno de cada cinco ha sido
amenazado de muerte. Por lo menos 181 aspirantes renunciaron a sus
candidaturas.
Sobre el sitio donde falleció su esposo, Castillo colgó
una manta que resume su sentir: Pueden cortar las flores pero
nunca evitarán que llegue la primavera.
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