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Fallecieron en los terremotos de 2001
Inauguraron dos aulas en honor
a profesora que salvó a niños

Cuscatlán. Las empresas se conmovieron, porque las pérdidas pudieron evitarse si el lugar hubiera sido apto

Julio Mejía
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Ella atendía a 35 infantes de parvularia, de edades entre 4 y 6, cuando todo se derrumbó sobre ellos logró sacar a 27.Foto: EDH

El centro escolar católico “Nuestra Señora de Candelaria” estrenó dos aulas, erigidas en honor de la profesora Ana Elizabeth Chicas, quien sacrificó su vida por salvar a 27 niños que quedaron atrapados entre los escombros, durante los terremotos del año 2001.

El antiguo local lo construyeron el 3 de marzo de 1969, de adobe y bahareque, lo que precipitó que se derrumbara el día del seísmo, cuando los menores estaban en clase.

Ana Elizabeth tenía un año y dos meses de trabajar en la escuela, pero en corto tiempo se había ganado el cariño de los alumnos y padres de familia.

Ella atendía a 35 infantes de parvularia, de edades entre 4 y 6, cuando todo se derrumbó sobre ellos logró sacar a 27.

“Ella quedó atrapada con seis más, pero fue imposible rescatarlos con vida”, recordó visiblemente triste la directora del centro, Abelina del Carmen Maldonado.

Legado

La directora agregó que les queda el recuerdo de la valentía de la profesora. “Es una heroína y merece ser reconocida”.

En memoria del su valor, las empresas Cessa, Holsing y la Cooperación Canadiense donaron la infraestructura, que consta de seis modernas aulas, tres cubículos, una bodega, servicios sanitarios y una plaza.

El costo de la obra asciende a 33 mil dólares, según explicó el presbítero de la parroquia de Candelaria, Guadalupe Aguilar Ramírez.

“Esta ayuda es la continuación de un proyecto, aún nos falta otro módulo, a la que puedan asistir toda la población estudiantil. Nos faltan los juegos recreativos y equipos en las aulas de los niños”, señaló el religioso.

“Nos sentimos orgullosos que hayan homenajeado a nuestra hija. Por eso la parvularia tiene que llenarse de amor para todos los niños y que esta sirva a las nuevas generaciones”, expresó emocionada María Isabel de Chicas, madre de Elizabeth.


 

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