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Elevado
abuso sexual infantil en la zona sur
Distrito
V. La población femenina es la más afectada . Las
violaciones y manoseos son los abusos más frecuentes
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| Familiares . Los agresores continúan
siendo los miembros del grupo familiar o amigos cercanos al
niño.Foto EDH |
Ir a clases se ha vuelto casi una tortura para cuatro alumnos de
un centro escolar en San Jacinto.
Un profesor, que es el responsable del grado, manoseó en
repetidas ocasiones a dos alumnas y un niño del Quinto Grado.
Con otra niña, de Sexto Grado, el abuso sexual llegó
hasta el punto de la violación.
Esta última víctima es la única que se ha atrevido
a interponer la demanda judicial. Pero la cultura del silencio
llega hasta los más altos niveles. El mismo director de la
institución no se atreve a declarar ante las autoridades,
a pesar de conocer del caso.
Sólo se le impusieron unas sanciones administrativas
(al profesor), pero sigue dando clases y es un riesgo para las niñas
que estudian ahí, manifestó Carolina Orellana,
coordinadora de la campaña contra el abuso sexual infantil
de Las Dignas.
Un sondeo realizado por la organización no gubernamental
en el Distrito V de San Salvador muestra que 42 niños han
sufrido algún tipo de abuso sexual.
A este sector corresponden colonias como Costa Rica y Nicaragua
y los barrios La Vega, Candelaria, Santa Anita, Modelo y San Jacinto.
Familiares
Del total de víctimas, 31 fueron del sexo femenino, y 11,
de sexo masculino. Los lugares más frecuentes donde se consumó
la agresión fueron el hogar o la escuela. Algo que según
la institución concuerda con el perfil común del agresor:
casi dos de cada tres fueron familiares cercanos o amigos del niño.
Además, de ocho centros escolares donde se realizó
la investigación, cuatro presentaron casos de abuso sexual,
incluido el mencionado de San Jacinto.
Las edades de las víctimas oscilan entre los siete y los
18 años, aunque las capacitadoras descubrieron el caso de
un bebé de un poco más de un año de edad.
Ese niño era manoseado por la doméstica,
expresó Marta Bernabé, responsable territorial del
programa de participación de las Dignas.
Entre el tipo de agresiones sobresale la violación, con un
44 por ciento.
Luego le sigue el manoseo y el acoso sexual, que sumados llegan
a un 33 por ciento.
Por desgracia, en estas circunstancias prevalece el silencio, ya
sea por temor a represalias o por no poseer información del
proceso que debe seguir el denunciante.
Sólo un cinco por ciento se atrevió a realizar los
señalamientos respectivos y continuar con la investigación
de los sucedido.
Generalmente no quieren denunciar por su dependencia económica
con el agresor, que en muchos casos es el mismo padre, detalló
Orellana.
Este sondeo comenzó en julio de este año y es la respuesta
de una campaña educativa sobre abuso sexual.
En algunas ocasiones, el personal refirió a los ofendidos
hacia el centro de atención local, donde remiten los casos
a la Fiscalía General de la República o a los juzgados
pertinentes.
Más sensibilidad
para autoridades
- Según Carolina Orellana, de las Dignas, en el tema
del abuso sexual se necesita un apoyo más sólido
de parte de las instituciones judiciales.
-A veces, la gente de los juzgados no está sensibilizada.
Entonces, los denunciantes se enfrentan al problema de que como
no van sangrando o con moretones, les dicen que no llevan pruebas
del abuso, explicó.
- De los 42 víctimas de agresión, el 19 por ciento
prefirió no denunciar por temor a represalias. |
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