Turismo
 
Inicio del Sitio

Domingo 19 de Octubre

 

 

 
 

Forjaron recios caracteres
Dos escuelas singulares

Abel Salazar Rodezno*
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com
Abel y Olga se conocieron en la vieja Gotera de nuestras entrañas y se juntaban en cada vacación. Se enamoraron.

Era un matrimonio desigual. Mi padre, don Abel Salazar, fue educado en el Liceo Franco-Salvadoreño que dirigía don Emilio Herodier, en San Salvador, pero siempre volvía a la Madre Tierra, de la que nunca se despegó.

En Lolotiquillo, en su “Hacienda San Antonio”, cuidaba sus hatos de ganado, la molienda, los sembrados de maíz, arvejas, maicillo y frijoles.

El ordeño, las pastillas de cuajo que endurecían la leche en largas palanganas de “lata”, el amasar de la cuajada, colocarla en los moldes para hacer quesos, hasta que —a las cuatro de la tarde— se “empotreraban” las vacas que pastaban en los montes para la jornada del otro día.

En la madrugada se pegaba la “yunta” al trapiche. Sus dientes de “fierro” comenzaban a “chirriar” al devorar, una tras otra, las cañas amarillas o moradas. El horno era un infierno, alimentado por los “mogotes” de bagazo que se consumían en sus entrañas.

El “juguecaña” hervía en los peroles al punto de “puzunga”. Los moldes “volteados” expulsaban los blancos atados de dulce, cada vez que “respingaban”en las piedras contra las que chocaban estrepitosamente.

Todos los octubres la caravana de carretas partía en las madrugadas a “San Pedro”, “San Gregorio” y la otra finca, al tope de la montaña, donde el ganado se hartaba de forraje en los tiempos de verano. Terminada la corta, el café se vendía a “La Curacao”, en San Miguel, y las vacas “horras” bajaban a los llanos para que “Mariposo”, el toro rojo, las preñara.

Mi madre, doña Olga Rodezno, vino a estudiar al “Colegio Santa Inés”, a Nueva San Salvador; viajaba desde Gotera, en carreta, hasta Zacatecoluca, en donde abordaba el tren que entraba “reculando”. El 21 de noviembre de 1920, le extendieron un diploma por haber obtenido la nota de “sobresaliente” con mención honorífica.

Sor Margarita Sylve, don José R. Parker, don Rogelio Núñez, el Dr. José Rivas R., entre otros, firmaban el galardón. Pasó después al “College de Jeunes Filles”, fundado por la francesa Cecilia Chery, donde, con notas sobresalientes y mención honorífica, recibió el título de Tenedor de Libros, el 11 de noviembre de 1923. El Dr. Tácito Molina, don Saúl Flores, don Víctor Jerez, don Carlos Zepeda y la propia doña Cecilia firmaron el lauro.

Abel y Olga se conocieron en la vieja Gotera de nuestras entrañas y se juntaban en cada vacación. Se enamoraron. Pero a los Rodezno se les hacía difícil pensar que Olga se casara con Abel, “el montaraz”. Las tías Amelia y Herminia Quezada Barrios se habían ido a vivir a San Francisco.

La primera se casó con el italiano John Costa, y la segunda, con Ricardo Girón Peñalba, mexicano nacido en Baja California. Para evitar la boda mandaron para allá a mi mamá, pero a su regreso el matrimonio no se pudo detener.

Trasladados en 1939 a San Salvador, mi mamá nos hablaba en inglés y en francés a la hora de las comidas, y con diligencia especial nos enseñó las cuatro tablas, gramática, historia, geografía, cívica, moral y algo —que sé yo— de religión.

En vacaciones salía con mi papá por las calles empedradas y polvosas de Morazán y, cuando nos metíamos cabalgando a “Joaquín” y a “Catarro” en los pinares del norte, me decía: “Yo le voy a enseñar a tomarse un trago... si un hombre se puede tomar cien... no debe de beberse el último, porque lo convierte en cerdo”.

Sentados en las gradas de la casa solariega de la finca, en Lolotiquillo, mirando la silueta del volcán de Osicala, que se iba perdiendo en el ocaso de la tarde, veíamos pasar a Andrés “Carne Seca”, el corralero, y a Felipe “Tincute”, el hornero: “Por el trabajo de ellos y el nuestro... tenemos esto”. Así aprendimos mucho de aquel matrimonio desigual: el amor a la ilustración y el respeto a los humildes.

* Dr. en Derecho.

 

  HACIA ARRIBA


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal