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Inicio del Sitio Lunes 13 de Octubre
 

 

 
 

Calles y buses son los peores enemigos

A diario, los discapacitados enfrentan infinidad de problemas - Postes y alcantarillas, los más comunes.

M. Posada/L. Baires/ I. Amaya
El Diario de Hoy

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Todos los días se desplaza desde su vivienda, en Cuscatancingo, hasta ese lugar, para ofrecer sus productos y hacer, por lo menos, “nombre de Dios”. Foto Oscar Payés

Sin embargo, William ha tenido que resolver muchos problemas para lograr lo que, hasta ahora, ha obtenido.

Uno de los más grandes obstáculos que ha enfrentado es la falta de intérpretes en los salones de clases por donde ha pasado.

Por su parte, Ronald Ramírez, quien quedó paralítico en 1998, sufre constantemente el peligro de ser arrollado por los automotores cuando avanza por las calles en su silla de ruedas.

Este hombre de 30 años se dedica a vender artesanías y cuadros elaborados con la técnica del repujado, en las cercanías de la ex embajada estadounidense.

Todos los días se desplaza desde su vivienda, en Cuscatancingo, hasta ese lugar, para ofrecer sus productos y hacer, por lo menos, “nombre de Dios”.

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La ley existe, pero no se cumple
La Asamblea Legislativa aprobó, en abril de 2000, la Ley de Equiparación de Oportunidades paras las Personas con Discapacidad.

Ronald ha tenido que soportar, con suma tristeza, a muchos buseros, microbuseros y hasta taxistas que se niegan a transportarle porque aducen “falta de espacio en las unidades”.

Los postes del tendido eléctrico, los desniveles en las aceras y las casetas telefónicas se han convertido en ‘amigos’ cercanos, pero no muy deseados de Luis Serrano, quien hace unos cinco años comenzó a perder el sentido de la vista.

Además, la falta de tapaderas en los tragantes o alcantarillas se convierte en un otro peligro para la integridad física del invidente.

Para estas personas, el panorama es aún más complejo en una ciudad, ya que no tiene la infraestructura que les facilite su desplazamiento. La falta de apoyo y comprensión es una limitante aún mayor.

Ayúdelos

Estas personas especiales necesitan de su ayuda para poder desplazarse en las calles o en las unidades de transporte.

- Si usted observa a un invidente que intenta cruzar un calle, ayúdele.

- Hágaselo saber, para que sienta confianza.

- Cuando le asista, tómele de un brazo para facilitar su desplazamiento.

- Si usted ve que un invidente puede caer en un hoyo o se acerca a un obstáculo, prevéngale. Podría evitar un accidente.

 

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