| |

La ley existe, pero no se cumple
La Asamblea Legislativa aprobó, en abril de 2000, la Ley
de Equiparación de Oportunidades paras las Personas con Discapacidad.
|
|
| Destreza - William Lazo es sordo y trabaja
en el Viceministerio de Transporte. A diario, enfrenta muchas
dificultades. Foto Luis Villalta |
Sin embargo, todavía parece que esa normativa no es del
total conocimiento de la población, incluso de la misma con
capacidades especiales.
La normativa establece, por ejemplo, en el Artículo 23, que
todo patrono privado tiene la obligación de contratar
como mínimo, por cada 25 trabajadores que tenga a su servicio,
a una persona con discapacidad y formación profesional idónea,
apta para desempeñar el puesto de que se trate.
Agrega que igual obligación tendrá el Estado
y sus dependencias....
Esta disposición contrasta con la situación vivida,
el año pasado, por William Lazo en el Viceministerio de Transporte.
Lazo, quien padece de problemas auditivos, estuvo a punto de ser
despedido, bajo el argumento de los tradicionales reducciones
de plazas innecesarias.
Igual suerte correrían dos motoristas sordos que laboran
en el Ministerio de Obras Públicas (MOP).
Los tres lograron mantener sus puestos, gracias a los recursos que
presentaron tanto ante la Fiscalía General de la República
como ante la Procuraduría par la Defensa de los Derechos
Humanos.
Al final, las autoridades se disculparon con nosotros. Pensaron
que no teníamos problemas auditivos, explicó
Lazo.
La apuesta sería, entonces, que las asociaciones de personas
con capacidades especiales sean las que se encarguen de promulgar
entre sus miembros los derechos que poseen, sobre todo, a través
del adecuado conocimiento de la Ley de Equiparación de Oportunidades.
Por ejemplo, la Asociación Salvadoreña del Sordo se
reúne todos los sábados por la tarde, en la Iglesia
Luterana, para discutir las problemáticas más recurrentes
a las que se enfrenta el sector.
Asimismo, la Asociación Nacional de Ciegos realiza reuniones
constantes para capacitar a sus miembros en diversos aspectos.
También cuentan con una microempresa que se encarga de dar
masajes, ya sea relajantes o reductivos. De esta forma, ayudan a
sufragar algunos gastos en los que incurren.
Problemas con la infraestructura
- El acceso a instalaciones urbanas es uno de los puntos más
discutidos por los discapacitados.
- El Artículo 13 de la Ley de Equiparación de Oportunidades
establece, por ejemplo, que los lugares públicos o privados
deben contar por lo menos con un tres por ciento de espacios destinados
a estacionar vehículos conducidos o que transporten a personas
con alguna discapacidad.
- Asimismo, el Artículo 15 precisa que se deberá procurar
que los ascensores cuenten con facilidades de acceso, manejo, señalización
visual, auditiva y táctil, y con mecanismos de emergencia
que puedan ser utilizados por todas las personas.
- Además, el Artículo 17 indica que se debe procurar
que los programas de información al publico sean presentados
en forma accesible a todas las personas.
- En la práctica, estas disposiciones son escasamente cumplidas
por las instituciones, que, en la mayoría de veces, no toman
en cuenta las limitantes de las personas con capacidades especiales.
Tibia iniciativa del transporte
La aplicación de la Ley de Equiparación de Oportunidades
para las Personas Discapacitadas en el transporte público
todavía se encuentra en pañales.
El Artículo 30 del reglamento de esa normativa establece
los derechos de los ciudadanos con capacidades especiales a la hora
de hacer uso del transporte colectivo.
Sin embargo, a tres años de la entrada en vigencia de la
ley, todavía no se ven frutos claros en beneficio de los
discapacitados.
Por ejemplo, Claudia Lorena Hernández, una persona con problemas
de motricidad, asegura que de los 52 buses con que cuenta la ruta
7C, que hace su recorrido entre Soyapango y la Terminal de Occidente,
sólo en cinco cabe mi silla de ruedas, y por la parte
de atrás.
Empero, el viceministro de Transporte, Rogelio Tobar, dejó
en claro que equipar las unidades para garantizar la accesibilidad
tardará un tiempo indefinido.
La declaración la hizo durante una reunión sostenida
a mediados de la semana pasada, entre transportistas y miembros
del Consejo Nacional de Atención Integral a la Persona con
Discapacidad (Conaipd).
Los autobuses, según la ley, deben contar con rampas que
permitan que las personas en sillas de ruedas puedan subir con facilidad.
Para implementar esa medida, se deben realizar estudios para
determinar qué tantas unidades se deben equipar. Se puede
comenzar con estrategias fáciles de cumplir, como establecer
un área de asientos destinados para ellos, o mejorar el sistema
de timbres, señaló Tobar.
El considera más importante, antes que la ley, el recurrir
a la solidaridad de los usuarios del transporte.
Debemos hacer de nuestro país un país de oportunidades
para todos, enfatizó la directora del Conaipd, Aída
Simán de Betancourt.
|
|