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Quieren
libre comercio para el edulcorante
Azucareros le toman la palabra a Zoellick
Centroamérica
no había tenido respuesta de Estados Unidos sobre el tema
del azúcar en las negociaciones del TLC. No, hasta que la
semana pasada Robert Zoellick dijo que su país está
dispuesto a negociar el acceso del producto.
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Exportaciones
2.2
Millones de toneladas de azúcar fue lo que los cinco
países de Centroamérica vendieron al exterior
durante el año 2002.
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Empleos
350
Mil centroamericanos trabajan directamente en el sector de
la agroindustria azucarera, de acuerdo con cifras oficiales.
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Como una dulce noticia. Así recibieron los productores de
azúcar de Centroamérica las recientes declaraciones
hechas por el representante comercial de los Estados Unidos, Robert
Zoellick, durante su visita a la región.
Zoellick dijo que su país está dispuesto a discutir
una apertura comercial para el azúcar, pese a que los agricultores
estadounidenses han pedido la exclusión.
El gigante norteamericano ya otorga a Centroamérica libre
ingreso para una cuota anual de 126,400 toneladas métricas
del edulcorante. Esa concesión no se puede retirar, puesto
que es un compromiso ante la Organización Mundial del Comercio
(OMC).
Ahora, los productores de azúcar de la región quieren
que se les otorgue libre comercio inmediato y sin cuotas, en virtud
del TLC que ambas partes negocian, según dijo ayer el encargado
de negociaciones internacionales de la Asociación Azucarera
de El Salvador, Julio Arroyo.
El dirigente opinó que luego de las declaraciones de Zoellick
ven más factible conseguir este objetivo.
Mercado cerrado
Fuera de la cuota que Estados Unidos otorga a varios países
en el mundo, su mercado está prácticamente cerrado
para el azúcar, según explicó Arroyo. El motivo
son los aranceles cercanos al 300%, que hacen irrentable el comercio
del edulcorante.
Por este mismo motivo, los azucareros centroamericanos creen que
una desgravación es poco atractiva.
Como ejemplo, Arroyo citó el caso de la canasta D,
que se desgrava en un plazo de quince años. Si la eliminación
de aranceles es igual cada año, significa que a la vuelta
de siete, el producto aún tendría impuestos por más
del 100%.
Si Estados Unidos no aceptara el libre comercio inmediato, los centroamericanos
tienen un menú de opciones que juega con tres variables:
desgravación, cuota y tasa de crecimiento de esta última.
Centroamérica considera que un plazo de desgravación
interesante sería el de cinco años. En ese caso, los
productores de la región creen que, además, Estados
Unidos debería ampliar la cuota y asignarle una tasa de crecimiento
anual.
A inicios de abril, el director ejecutivo de Azucareros del Istmo
Centroamericano (AICA), José Orive, dijo a este diario que
la meta sería conseguir libre acceso para entre 200 mil y
500 mil toneladas métricas anuales por encima de las ya incluidas
en la cuota americana.
Arroyo explicó ayer que, entre menor sea este monto, mayor
tendría que ser su tasa de crecimiento anual.
Centroamérica colocó sobre la mesa el tema del azúcar
en la séptima ronda de negociación con Estados Unidos.
Arroyo sostuvo que los negociadores de la región esperan
una respuesta, ya sea durante la minirronda agrícola, que
tendrá lugar este viernes, en Washington, o bien durante
la próxima ronda de discusiones.
Mientras tanto, los dirigentes del sector no se han quedado de brazos
cruzados. Los centroamericanos han sostenido conversaciones con
dirigentes del Congreso y del Ejecutivo norteamericanos, así
como con productores de azúcar e industriales en aquel país.
Arroyo explicó que el objetivo ha sido crear un clima favorable
a la posición centroamericana.
Los azucareros estadounidenses, por su lado, han asumido un rol
ambivalente, según Arroyo.
A sus contrapartes de la región les han dicho que van a considerar
la propuesta, pero simultáneamente, han estado también
en contacto con gobernantes de su país para pedir que el
azúcar quede exclui da del tratado comercial.
Dulces con alcohol
Los azucareros de Centroamérica también quieren que
el TLC con Estados Unidos garantice libre acceso para los productores
elaborados con base en el edulcorante.
Horchatas, galletas, confites, chocolates y toda suerte de alimentos
similares llegarían al consumidor norteamericano sin pagar
aranceles y sin ser incluidos en la cuota americana.
Otro producto derivado de la caña, el etanol, también
genera expectativas en Centroamérica.
El etanol es un aditivo usado para la fabricación de combustibles,
cuya demanda crece aceleradamente en Estados Unidos por la entrada
en vigencia de legislaciones que prohíben el uso de otros
ingredientes dañinos para la salud y el medio ambiente.
La Asociación de Combustibles Renovables de Centroamérica
está haciendo gestiones para que el producto, actualmente
sometido a cuota, también goce de libre comercio.
De momento, Centroamérica y el Caribe tienen derecho a exportar
sin aranceles 60 millones de galones de etanol o el 7% del consumo
estadounidense (la mayor de las dos cantidades).
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