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Martes 7 de Octubre
 

 

 
 

Quieren libre comercio para el edulcorante
Azucareros le toman la palabra a Zoellick

Centroamérica no había tenido respuesta de Estados Unidos sobre el tema del azúcar en las negociaciones del TLC. No, hasta que la semana pasada Robert Zoellick dijo que su país está dispuesto a negociar el acceso del producto.

Omar Cabrera
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Exportaciones
2.2

Millones de toneladas de azúcar fue lo que los cinco países de Centroamérica vendieron al exterior durante el año 2002.
Empleos
350

Mil centroamericanos trabajan directamente en el sector de la agroindustria azucarera, de acuerdo con cifras oficiales.

Como una dulce noticia. Así recibieron los productores de azúcar de Centroamérica las recientes declaraciones hechas por el representante comercial de los Estados Unidos, Robert Zoellick, durante su visita a la región.

Zoellick dijo que su país está dispuesto a discutir una apertura comercial para el azúcar, pese a que los agricultores estadounidenses han pedido la exclusión.

El gigante norteamericano ya otorga a Centroamérica libre ingreso para una cuota anual de 126,400 toneladas métricas del edulcorante. Esa concesión no se puede retirar, puesto que es un compromiso ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Ahora, los productores de azúcar de la región quieren que se les otorgue libre comercio inmediato y sin cuotas, en virtud del TLC que ambas partes negocian, según dijo ayer el encargado de negociaciones internacionales de la Asociación Azucarera de El Salvador, Julio Arroyo.
El dirigente opinó que luego de las declaraciones de Zoellick ven más factible conseguir este objetivo.

Mercado cerrado

Fuera de la cuota que Estados Unidos otorga a varios países en el mundo, su mercado está prácticamente cerrado para el azúcar, según explicó Arroyo. El motivo son los aranceles cercanos al 300%, que hacen irrentable el comercio del edulcorante.
Por este mismo motivo, los azucareros centroamericanos creen que una desgravación es poco atractiva.

Como ejemplo, Arroyo citó el caso de la canasta ‘D’, que se desgrava en un plazo de quince años. Si la eliminación de aranceles es igual cada año, significa que a la vuelta de siete, el producto aún tendría impuestos por más del 100%.

Si Estados Unidos no aceptara el libre comercio inmediato, los centroamericanos tienen un menú de opciones que juega con tres variables: desgravación, cuota y tasa de crecimiento de esta última.

Centroamérica considera que un plazo de desgravación interesante sería el de cinco años. En ese caso, los productores de la región creen que, además, Estados Unidos debería ampliar la cuota y asignarle una tasa de crecimiento anual.

A inicios de abril, el director ejecutivo de Azucareros del Istmo Centroamericano (AICA), José Orive, dijo a este diario que la meta sería conseguir libre acceso para entre 200 mil y 500 mil toneladas métricas anuales por encima de las ya incluidas en la cuota americana.
Arroyo explicó ayer que, entre menor sea este monto, mayor tendría que ser su tasa de crecimiento anual.

Centroamérica colocó sobre la mesa el tema del azúcar en la séptima ronda de negociación con Estados Unidos.

Arroyo sostuvo que los negociadores de la región esperan una respuesta, ya sea durante la minirronda agrícola, que tendrá lugar este viernes, en Washington, o bien durante la próxima ronda de discusiones.

Mientras tanto, los dirigentes del sector no se han quedado de brazos cruzados. Los centroamericanos han sostenido conversaciones con dirigentes del Congreso y del Ejecutivo norteamericanos, así como con productores de azúcar e industriales en aquel país.

Arroyo explicó que el objetivo ha sido crear un clima favorable a la posición centroamericana.
Los azucareros estadounidenses, por su lado, han asumido un rol ambivalente, según Arroyo.

A sus contrapartes de la región les han dicho que van a considerar la propuesta, pero simultáneamente, han estado también en contacto con gobernantes de su país para pedir que el azúcar quede exclui da del tratado comercial.

Dulces con alcohol

Los azucareros de Centroamérica también quieren que el TLC con Estados Unidos garantice libre acceso para los productores elaborados con base en el edulcorante.
Horchatas, galletas, confites, chocolates y toda suerte de alimentos similares llegarían al consumidor norteamericano sin pagar aranceles y sin ser incluidos en la cuota americana.
Otro producto derivado de la caña, el etanol, también genera expectativas en Centroamérica.

El etanol es un aditivo usado para la fabricación de combustibles, cuya demanda crece aceleradamente en Estados Unidos por la entrada en vigencia de legislaciones que prohíben el uso de otros ingredientes dañinos para la salud y el medio ambiente.

La Asociación de Combustibles Renovables de Centroamérica está haciendo gestiones para que el producto, actualmente sometido a cuota, también goce de libre comercio.
De momento, Centroamérica y el Caribe tienen derecho a exportar sin aranceles 60 millones de galones de etanol o el 7% del consumo estadounidense (la mayor de las dos cantidades).

 

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