| |

Intenso
cabildeo textil
Las
cuotas para usar telas asiáticas serán el centro de
la negociación entre confeccionistas centroamericanos y estadounidenses,
en las dos últimas rondas de conversaciones del TLC.
Los confeccionistas centroamericanos se encuentran en Washington
para tratar de conseguir mayores concesiones de sus colegas estadounidenses
y tener acuerdos definitivos en la próxima octava ronda de
negociaciones del Tratado de Libre Comercio (TLC).
Durante toda la semana, los empresarios se reunirán con confeccionistas,
textileros, hilanderos, importadores y los grandes distribuidores
de ropa de Estados Unidos, con quienes mocionarán por agrandar
aún más los listados de telas que en Centroamérica
y en el mercado estadounidense no se producen, pero que el tratado
debe permitir.
Los encuentros con la contraparte ganaron intesidad, tras la visita
a Centroamérica de Robert Zoellick, representante comercial
de Estados Unidos, quien personalmente sugirió a los confeccionistas
de la región reforzar los encuentros industria a industria,
para facilitar las negociaciones en los próximos encuentros.
Zoellick sugirió un intenso cabildeo con los confeccionistas
estadounidenses, ya que los negociadores oficiales de la Casa Blanca
tienen línea abierta para llegar a acuerdos a partir de lo
que ya la región tiene en la Iniciativa para la Cuenca del
Caribe (ICC), y otorgar concesiones superiores a las existentes.
Los confeccionistas y textileros centroamericanos utilizarán
estos señalamientos de Zoellick en Washington, para presionar
en las negociaciones.
Marco Cuevas, negociador de la industria textil y de confecció
de Guatemala, reveló que los encuentros en Washington serán
muy difíciles, pues los textileros estadounidenses se niegan
a que el TLC abra cuotas para el uso de telas asiáticas (TPL),
mientras a los confeccionistas de Centroamérica le interesan
muchísimo.
Los textileros estadounidenses no quieren motivar mayor inversión
asiática en Centroamérica, lo cual se provocaría
si se abren altos volúmenes de TPL.
Pero a la vez, Centroamérica le ha expuesto a Estados Unidos
que debe incrementar la inversión textil estadounidense en
la región, ya que actualmente no hay mucha, sólo confeccionistas,
explicó.
Otro de los argumentos de las maquilas es insistir en la necesidad
de ganar más competitividad y buenos precios. A las grandes
cadenas de almacenes les interesa productos a precios inferiores,
para competir.
Por ende, a los confeccionistas les conviene tener proveedores inmediatos,
bajar los costos y complacer a los clientes, así como ser
fabricantes de paquetes completos, desde la región: hacer
la tela, procesarla, estamparla, convertirla en ropa y enviarla
al mercado estadounidense, explicó.
Por eso, los TPL complementarían la cadena industrial. Si
le dieron TPL a otros países, como Vietnam y a México,
¿por qué nosotros no vamos a tenerlos?, refutó
Cuevas.
Más telas
A la vez, el cabildeo en Washington servirá para asegurar
y ampliar los acuerdos para el uso de telas no producidas en la
zona. Los confeccionistas centroamericanos quieren que se incluyan
un promedio de 40 nuevos tipos de telas que no se encuentran en
el consenso previo acordado con Estados Unidos, en la séptima
ronda de negociaciones.
Según Cuevas, lo que hace falta acordar representa un 40%
de las concesiones que en ese aspecto pide la región.
El acuerdo preliminar admite libre comercio para la ropa confeccionada
con telas de México, Canadá, Bolivia, Colombia, Ecuador,
Perú y de países africanos.
También permite la entrada libre de ropa elaborada con telas
centroamericanas, lo cual sustituye la ICC, que actualmente limita
este tipo de exportaciones por medio de cuotas que se reparten entre
los cinco países.
|
|