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Denuncia
ciudadana ubicó al fabricante
Decomisan barriles de licor clandestino
El
fabricante del producto se defendió asegurando que lo hacía
por falta de trabajo.
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La Policía Nacional Civil (PNC) de
Chalatenango realiza inspecciones
en los lugares sospechosos de fabricar aguardiente artesanal.
Foto: EDH/Libby Espinoza |
La violencia social producida por hombres embriagados preocupa
a las autoridades, por lo que realizan vigilancia constante en los
expendios de licor del departamento.
Sin embargo, una denuncia ciudadana recibida el domingo pasado por
la Policía Nacional Civil (PNC) los alertó de que
en la vivienda de Calixto Ortiz Calles, de 55 años, en el
caserío Las Calles, cantón Las Minas, estaba instalada
una fábrica artesanal de aguardiente.
El agente Roberto Tobías, quien participó en el operativo,
explicó que en el lugar elaboraban chaparro desde hace años.
La inspectora de Saneamiento del Sistema Básico de Salud
Integral (Sibasi), Miriam Azucena de Guzmán, acompañó
a los agentes en la supervisión de las acciones.
A pesar del decomiso, Ortiz Calles les explicó a los agentes
que se dedicaba a fabricar licor, porque ni había encontrado
empleo, pues las fuentes de trabajo son escasas.
Bebida lista
En el lugar encontraron un barril lleno de chaparro cocido y otro
en plena cocción. Además, varios recipientes plásticos
con producto listo para venderlo en la ciudad chalateca.
En tanto, las estadísticas policiales señalan que
en 2001 empezaron una campaña con el propósito de
eliminar la producción artesanal de licor clandestino.
Hasta el momento, los lugares donde encontraron viviendas con producción
clandestina de licor son San Miguel de Mercedes, San Antonio de
la Cruz, Nueva Trinidad, San Isidro Labrador, Dulce Nombre de Jesús,
Las Flores, Las Vueltas, La Laguna y Concepción Quezaltepeque.
Los registros continuos parecen haber dado resultado a las autoridades,
quienes advirtieron que éstos seguirán en el departamento,
como parte del plan preventivo.
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