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Tormenta
causó daños en colonias de Santa Ana
En
pocos minutos, el miedo se apoderó de muchos santanecos.
Vehículos, casas y al menos dos centros escolares resultaron
afectados.
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| Arboles
caídos.
Efectivos de la Segunda Brigada
de Infantería salieron a las calles para auxiliar a quienes
resultaron afectados por la tormenta. Foto:
EDH/Antolín Escobar |
Un centenar de niños del Centro Escolar República
de Venezuela, veían aterrados la forma en que se mecían
los árboles cercanos la tarde de ayer, mientras caía
una fuerte lluvia. Su miedo se expresó en gritos cuando enormes
ramas cayeron sobre los techos del edificio.
Eran las 3:30 y el pánico recorrió gran parte de la
cabecera departamental. Llovía y se formaron fuertes ventiscas
que movían de un lado a otro enormes árboles. Muchos
no soportaron. Sus raíces cedieron y cayeron al suelo, sobre
casas o vehículos.
Las colonias El Cocal y Los Pinos fueron afectadas. El servicio
de electricidad fue interrumpido por más de una hora y en
los techos de varias casas se observaban las grandes ramas.
Los techos de lámina de un dormitorio público situado
cerca, fueron hundidos por el peso de los árboles que cayeron.
Un taller de mecánica cercano a la escuela, se quedó
sin portón de acceso. El viento lo arrancó de sus
goznes y cayó a varios metros.En el barrio San Miguelito
y el Centro Escolar Leopoldo Núñez, también
hubo daños de consideración.
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| Niños asustados. Varios
árboles cayeron sobre el techo del Centro Escolar República
de Venezuela. Foto: EDH/Antolín
Escobar |
En el penal de Apanteos, decenas de reclusos de los recintos 7
y 10, buscaban la manera de protegerse de la lluvia luego que las
láminas del techo fueron arrancadas por las fuertes corrientes
de aire.
Al cierre de esta nota, no se reportaban pérdidas humanas,
aunque sí considerables daños materiales.
Centenares de soldados de la Segunda Brigada de Infantería,
salieron a las calles para auxiliar a los civiles. Ellos mismos
habían sido testigos de la fuerza del viento.
En la guarnición, varias palmeras cayeron y al menos un vehículo
militar resultó con el parabrisas quebrado.
Los militares usaron machetes y motosierras para cortar las ramas
caídas en casas o calles.
Mientras, en otros sectores de la ciudad, socorristas y policías
patrullaban en busca de personas que necesitaran ayuda.
Afortunadamente no hubo desgracias personales, expresó
el Coronel Carlos Soto, al recorrer la colonia El Cocal y otras.
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