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Inicio del Sitio Martes 7 de Octubre
 

 

 
 

Tormenta causó daños en colonias de Santa Ana

En pocos minutos, el miedo se apoderó de muchos santanecos. Vehículos, casas y al menos dos centros escolares resultaron afectados.

Santa Ana
Antolín Escobar
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Arboles caídos. Efectivos de la Segunda Brigada de Infantería salieron a las calles para auxiliar a quienes resultaron afectados por la tormenta. Foto: EDH/Antolín Escobar

Un centenar de niños del Centro Escolar República de Venezuela, veían aterrados la forma en que se mecían los árboles cercanos la tarde de ayer, mientras caía una fuerte lluvia. Su miedo se expresó en gritos cuando enormes ramas cayeron sobre los techos del edificio.

Eran las 3:30 y el pánico recorrió gran parte de la cabecera departamental. Llovía y se formaron fuertes ventiscas que movían de un lado a otro enormes árboles. Muchos no soportaron. Sus raíces cedieron y cayeron al suelo, sobre casas o vehículos.

Las colonias El Cocal y Los Pinos fueron afectadas. El servicio de electricidad fue interrumpido por más de una hora y en los techos de varias casas se observaban las grandes ramas.

Los techos de lámina de un dormitorio público situado cerca, fueron hundidos por el peso de los árboles que cayeron.

Un taller de mecánica cercano a la escuela, se quedó sin portón de acceso. El viento lo arrancó de sus goznes y cayó a varios metros.En el barrio San Miguelito y el Centro Escolar Leopoldo Núñez, también hubo daños de consideración.

Niños asustados. Varios árboles cayeron sobre el techo del Centro Escolar República de Venezuela. Foto: EDH/Antolín Escobar

En el penal de Apanteos, decenas de reclusos de los recintos 7 y 10, buscaban la manera de protegerse de la lluvia luego que las láminas del techo fueron arrancadas por las fuertes corrientes de aire.

Al cierre de esta nota, no se reportaban pérdidas humanas, aunque sí considerables daños materiales.

Centenares de soldados de la Segunda Brigada de Infantería, salieron a las calles para auxiliar a los civiles. Ellos mismos habían sido testigos de la fuerza del viento.

En la guarnición, varias palmeras cayeron y al menos un vehículo militar resultó con el parabrisas quebrado.

Los militares usaron machetes y motosierras para cortar las ramas caídas en casas o calles.
Mientras, en otros sectores de la ciudad, socorristas y policías patrullaban en busca de personas que necesitaran ayuda.

“Afortunadamente no hubo desgracias personales”, expresó el Coronel Carlos Soto, al recorrer la colonia El Cocal y otras.

 

 

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