| |

Hallan
cuerpos en cementerio
La
administración del camposanto avisó a la PNC sobre
el hallazgo de los restos de dos personas: un hombre y una mujer.
La paz que se percibe en el cementerio de Quezaltepeque fue reemplazada
por horas de incertidumbre e indignación, el pasado lunes
desde las 10:00 de la mañana.
A esa hora, el administrador del camposanto localizó los
restos de un hombre degollado. El muerto fue identificado como Pablo
Ismael Jacinto, de 24 años.
Dos horas con 30 minutos después del mediodía, una
mujer que efectuaba reparaciones en una tumba descubrió otro
cadáver.
Francisco Ortiz, el administrador, detalló que la señora
le pidió tierra para rellenar un agujero, y él le
sugirió excavar al final del predio, en las orillas.
Minutos después de darle las instrucciones, la ciudadana
regresó hasta la administración y le preguntó
a Ortiz desde cuándo se enterraban los muertos a poca profundidad.
El funcionario extrañado le interrogó al respecto,
y ella le manifestó que cuando escarbaba encontró
lo que aparentaban ser las cuencas de los ojos de un animal.
Tres días antes
Extrañado, Ortiz le pidió a la señora que le
mostrara el sitio. Al llegar, observó los restos de una mujer
y decidió escarbar un poco más. Al parecer, se trata
de una joven de unos 25 años.
Fue hasta ayer que el cementerio volvió a llenarse de policías,
que limitaban el acceso al lugar del hallazgo. Luego, llegaron el
fiscal y los empleados de Medicina Legal.
El forense determinó que la mujer tenía aproximadamente
tres días de fallecida. La descomposición en que estaba
el cuerpo provocó un hedor insoportable en el camposanto.
Los restos sólo tenían un pantalón verde y
calcetines estilo punteras. El rostro estaba desfigurado por los
efectos de la putrefacción. Lo que si se notaba es que la
joven tenía su pelo hasta los hombros.
El subinspector Salvador Vega, jefe de la subdelegación de
la PNC de Quezaltepeque, hizo un llamado a los ciudadanos que tengan
parientes extraviados.
|
|