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Huelguistas
cierran puertas de la alcaldía
Ésta
es la primera protesta, de tal magnitud, que enfrenta la administración
de Carlos Rivas Zamora. Los empleados reclaman pagos inmediatos.
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| Exigen. Empleados piden que les den sus
salarios. El atraso es de ocho días. Foto:
EDH/Mauricio Cáceres |
La crisis financiera en la Alcaldía de San Salvador se agudizó.
Trabajadores de las dependencias municipales de Saneamiento Ambiental,
Renovación Urbana y de los departamentos de la oficina central
se declararon en huelga ayer porque no les han cancelado sus salarios.
Para hoy se espera que otras dependencias municipales se unan a
la protesta, en solidaridad con los empleados que no han obtenido
sus sueldos.
La protesta ha repercutido en la ciudad. Se calcula que más
de 700 toneladas de basura no han sido recogidas en los últimos
días.
Mientras la situación se complica cada día, el alcalde
Carlos Rivas Zamora salió al paso y argumentó que
no han pagado a tiempo, debido a los ciudadanos que no cancelan
las tasas.
El alcalde señaló que no se trata de una mala administración,
sino que tienen deficiencias en la recaudación.
Las autoridades prometieron hacer los depósitos entre hoy
y el 3 de octubre. Sin embargo, los empleados reclamaron hechos
y no palabras.
Un grupo de empleados municipales de San Salvador se reunió
ayer, en la segunda planta del edificio central de la Alcaldía,
para exigirle al concejo -que se mantenía reunido- el pago
de sus salarios.
Más del 50 por ciento de los trabajadores de diferentes dependencias
no había recibido el sueldo correspondiente a septiembre.
La planilla de la municipalidad es de 4,118 empleados, contratados
por Ley de Salario, eventuales y contratos indefinidos.
Cada 23 de mes, según un acuerdo del concejo, los empleados
reciben su paga. Eso no sucedió esta vez.
A diferencia de otras protestas municipales en las que únicamente
han participado los del departamento de recolección de basura
y del barrido de calles, esta vez se unieron los empleados administrativos.
Secretarias, contadores y demás personal de la sede central
de la alcaldía gritaron furiosos que les dieran su dinero
para poder cumplir con sus deudas.
Puerta cerrada
En vista de que ninguna de las autoridades salía para atender
a los manifestantes, líderes del grupo optaron por tocar
fuertemente las puertas de la sala de concejo, en donde se mantenían
atrincherados los regidores.
La insistencia de los trabajadores obligó al alcalde Carlos
Rivas Zamora a salir de la sala y hablar con el grupo.
No hay dinero para pagarles este día. Se secó
el pozo, porque la gente no paga. Vamos a hacer los depósitos
el 1, 2 y 3 de octubre, esa es mi propuesta, les explicó
el edil.
Sin embargo, los empleados se burlaron del ofrecimiento, ya que,
según explicaron, siempre les dicen lo mismo para persuadirlos
y, al final, no les cumplen.
También dejaron la sala, la gerente general, Carolina Recinos,
y los concejales Rodrigo Contreras Teos y Roberto Hernández,
para apoyar al jefe edilicio.
Pero ninguno de ellos expresó lo que los empleados querían
escuchar: el compromiso de que les depositarían sus sueldos
de inmediato.
Ante la infructuosa reunión, líderes de los trabajadores
decidieron cerrar las puertas del edificio y declarar todas las
oficinas en huelga.
Los inconformes se colocaron en los tres accesos a la municipalidad
desde las nueve de la mañana, para impedir que los ciudadanos
ingresaran.
Con esa medida, lograron parar por completo las labores en el Registro
Familiar, en donde extienden las partidas de nacimiento, matrimonio
y defunción, entre otras.
También dejaron de funcionar las ventanillas para la recaudación
de impuestos y tasas municipales.
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