| |

Una
oportunidad para superarse
El
Instituto Salvadoreño de Formación Profesional (INSAFORP)
capacitó en el 2002 a 119,676 personas económicamente
activas y otros sectores de la población. De ese número,
930 jóvenes fueron formados con el programa Empresa-Centro.
José Osmín Monge
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
Luciendo pantalón y blusas grasientos y una gorra azul,
bajo la cual esconde su larga cabellera, Angélica Esmeralda
Méndez, de 22 años, pasa rodeada de herramientas y
revisando motores y otras piezas de vehículos.
Sus manos ennegrecidas por la grasa contrastan con su rostro maquillado.
Su estrecha frente destila gotas de sudor, que son el resultado
del esfuerzo y de los fuertes deseos de superación que ella
tiene.
Esta joven de franca sonrisa y de carácter afable es una
de las dos mujeres mecánicas que trabajan y aprenden en el
taller Pino, en San Salvador.
Gracias a las enseñanzas brindadas por el dueño del
taller, José Manuel Sánchez, la joven ha aprendido
a lo largo de ocho meses a limpiar piezas, hacer cambios de anillos,
revisar frenos, montar culatas, asentar válvulas, cambiar
condensadores y limpiar carburadores, entre otras tareas.
Desde pequeña me han gustado los carros. Yo no sabía
nada de mecánica; parte de lo que ahora sé lo he aprendido
en este taller, manifiesta Angélica.
Para completar su aprendizaje, Angélica también participa
en el curso teórico de Mecánica Automotriz Motor Diesel
y Gasolina, ofrecido por una entidad llamada Docentes Técnicos.
Pero Angélica no paga ningún centavo por recibir los
conocimientos teóricos y prácticos. Y es que ella
es uno de los centenares de jóvenes beneficiados (en el 2002)
con el programa Empresa-Centro, del Instituto Salvadoreño
de Formación Profesional (INSAFORP).
Dicho programa está contemplado en la área de Formación
Inicial de ese instituto, dirigida a la población desempleada,
subempleada y a jóvenes que desean capacitarse para incorporarse
de forma rápida al mercado laboral.
Teoría y práctica
El programa Empresa-Centro consiste en preparar a trabajadores aptos
para ejercer ocupaciones cualificadas. Los participantes de este
programa reciben el 20% de formación teórica en un
Centro Colaborador, y el 80% de formación práctica
en empresas participantes.
En el caso de Angélica, el Centro Colaborador es Docentes
Técnicos y la empresa participante es el taller Pino. La
teoría se orienta a la adquisición de conocimientos
y la práctica al desarrollo de habilidades.
Según la señora Victoria Castellanos, coordinadora
del Área de Aprendizaje, de la Gerencia de Operaciones del
INSAFORP, la institución contrata un centro de formación,
que es el encargado de hacer la ejecución del programa completo,
que incluye el conseguir las empresas participantes, buscar los
puestos de aprendizaje, hacer la contratación legal de los
aprendices, darle un seguimiento a la formación práctica
en la empresa y desarrollar la formación teórica.
El INSAFORP solamente brinda asesoría y gestiona todo
lo que conlleva la ejecución del programa, manifiesta
doña Victoria.
Esfuerzo retribuido
Una de las ventajas de este programa es que los participantes reciben
durante su proceso de aprendizaje una retribución económica.
En un primer momento a los jóvenes se les retribuye cada
mes el 50% de un sueldo mínimo; luego de cierto tiempo se
le retribuye el 75% o el 100% (dependiendo de cada programa y su
duración). Las empresas formadoras hacen la retribución
monetaria.
En el marco de este programa se brinda capacitaciones en diferentes
carreras de aprendizaje, entre ellas administración, automotriz,
electricidad, metal mecánico, turismo y construcción.
El programa tiene una tasa de inserción en el mercado laboral
activo de un 85% a un 93% de los participantes al terminar su formación.
Los jóvenes que participan en este programa tienen
más oportunidades de poder insertarse al mercado de trabajo,
expresa doña Victoria.
El Programa Empresa-Centro surgió en 1996 con el apoyo de
la Cooperación Técnica Alemana (GTZ) y desde entonces
ha formado a miles de jóvenes salvadoreños, de los
cuales la mayoría de ellos ya se encuentra en diferentes
puestos de trabajo, desempeñándose en diferentes ocupaciones
cualificadas y participando como entes productivos en
el desarrollo y progreso de nuestro país.
¿Qué es el INSAFORP?
Es una institución creada por ley en 1992. Inició
sus funciones en 1996 con fondos propios provenientes de las empresas
e instituciones autónomas que tienen diez o más empleados,
quienes aportan el 1% de su planilla mensual. Esto es recolectado
por el ISSS, que después pasa los fondos al instituto. El
empleado no aporta nada, sólo la empresa.
El presidente del INSAFORP es elegido entre los representantes
del sector empleador en el Consejo Directivo de esta institución.
El Consejo Directivo es tripartito. Está formado por
miembros de los sectores gubernamental, laboral y empresarial.
|
|