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Palabras
Sobre el absurdo del placer y del dolor
Carlos Balaguer
Querer hacer perdurable el placer es igual de necio como querer
hacer perdurable el dolor.
En el ritmo natural, esos estados no pueden ser continuos, por los
constantes cambios de la evolución y de la acción
o actividad.
Esto quiere decir que también el dolor acaba.
No sólo acaba el gozo, sino también el dolor. Porque
un estado es el umbral del otro, como la muerte es el umbral de
la vida y viceversa, pues el hombre, desde el momento de nacer,
empieza a morir.
La necedad o el absurdo suelen aparecer en la conducta del hombre
hacia el dolor o hacia el placer.
De ahí que esta situación nos sugiera pensar en el
absurdo del dolor y en el absurdo del placer. El absurdo empieza
cuando queremos prolongar no sólo el gozo, sino que también
el dolor.
Porque se ha visto que la persona es contradictoria; suele querer
prolongar no sólo el placer, sino que, en la mayoría
de casos, el querer continuar su sufrimiento.
Sobre lo que se posee del placer y del dolor es muy poco. Diría
casi nada. Sólo huellas que quedan en algún lugar
del cuerpo o en algún lugar del alma. Impactos de meteoros,
de cuerpos celestes, impactos de la tristeza, del desprecio, del
dolor, del infortunio, impactos de la vida, del vendaval devenir.
Día a Día
Buenas y efectivas recetas para escapar de la pobreza las hay,
todas encajadas en la vigencia del Estado de Derecho, en la libertad
económica, en la apertura comercial y en la democracia política.
Cumplir con esos requisitos es lo que exige la Comunidad Europea
a los países que quieren integrarse. Y los que se han integrado,
como Grecia y Portugal, en corto tiempo consiguieron transformarse
en naciones del primer mundo.
La experiencia mundial al respecto es abrumadora: los pueblos libres
y disciplinados son siempre pueblos que van superando sus estrecheces
y pobreza: nunca se dio prosperidad bajo regimentaciones de izquierda;
elegir candidatos populistas siempre condujo a la supresión
de las libertades. En poco tiempo sabremos cuál será
el destino de Brasil con Lula.
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