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Sharón
trata ganarse a laboristas para no gobernar ultraderecha
La esperada victoria de Ariel Sharón, y de su partido Likud
en las elecciones celebradas hoy en Israel vendrá seguida
sin embargo, de contactos del primer ministro con su principal rival,
el Partido Laborista, para formar gobierno e impedir una coalición
de ultraderecha, mal vista por EEUU y la UE.
Jerusalén
elsalvador.com/Agencias
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| Simpatizantes del partido Likud besan un
cartel del primer ministro Ariel Sharon. Foto
AP |
Los complejos partidos de derechas y de ultraderecha israelíes
han arrasado en las elecciones en Israel y la izquierda ha sufrido
un grave derrota.
El revés sufrido por el Partido Laborista, que pierde unos
ocho diputados, tiene continuación en la derrota del bloque
pacifista Meretz, cuyo líder Yosi Sarid presentará
la dimisión si se confirman los sondeos que le arrancan la
mitad de sus diputados que tenía en la anterior legislatura
pues debe bajar de 10 a 5.
Pero la victoria de Sharón, con de 33 a 36 escaños
según las encuestas a pie urna, no despeja la intriga de
con quién formará Gobierno para obtener una mayoría,
dada la negativa de los laboristas a integrarse con el primer ministro
en el nuevo Ejecutivo.
El cantado triunfo de Sharón y de su partido Likud ha desplazado
el interés de los resultados de los comicios hacia la política
de alianzas que emprenda ahora el primer ministro.
El candidato a primer ministro por el Partido Laborista (PL), el
"paloma" Amram Mitzna, a quien las primeras encuestas
a pie de urna le pronostican una sonora derrota al concederle de
18 a 19 diputados de los 24 que tenía hasta ahora en el Parlamento,
se mantiene firme por ahora en su negativa a formar parte de un
Gobierno de coalición nacional presidido por Sharón.
Por su parte, el movimiento Shinui (Cambio), liderado por el periodista
derechista Tommy Lapid, que se perfila como la tercera fuerza política
más votada con de 14 a 17 posibles diputados, no puede renunciar
a su mensaje electoral que le ha valido el apoyo de muchos sectores
de la clase media israelí: el fin de los privilegios de los
judíos ultra-ortodoxos.
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| Miembros del partido Likud celebran
los resultados obtenidos en las elecciones israelíes.
Foto AP |
La cuarta fuerza el ultra-ortodoxo partido, Shas, puede lograr
hasta de 9 a 13 escaños de los 17 que tenía, según
estos sondeos.
Completarán el Parlamenmto los ultraderechistas, Unidad Nacional
de Avigdor Lieberman, con 8 diputados; el partido Judaísmo
Unido de la Biblia, con 5 ; el Partido Nacional Religioso de Efi
Eitam (Mafdal), con el mismo número, y el partido de inmigrantes
de la URSS, Israel Ba Aliá, con 3 diputados.
Según sus propias declaraciones, Sharón intentará
formar gobierno con los laboristas y para ello les ofrecerá
las carteras ministeriales claves de Defensa y Exteriores o la de
Hacienda y Defensa, así como la promesa de que uno de sus
líderes, Simon Peres o Amram Mitzna tome parte en las negociaciones
con los palestinos y sea miembro de su mini-Gabinete, que toma decisiones
de vital importancia.
Dicen los analistas que el Likud teme más su victoria que
los laboristas su derrota, porque no saben cómo convencer
a sus recientes aliados -los laboristas- para que lo sigan siendo.
Incluso, ha habido voces en el Likud que pedían que Sharón
y Mitzna se turnaran en el cargo de primer ministro, pero fuentes
del PL lo han aceptado con una condición: "Sí,
pero Mitzna primero".
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