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La
columna nacional
Ha estallado la paz
Roberto López-Geissmann*
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com
Como
he dicho muchas veces, el problema social no se puede resolver,
en casos como el nuestro, con hacer prevalecer la Justicia
El informe recientemente presentado por el Secretario General de
las Naciones Unidas respecto a la situación en Centroamérica
contiene interesantes conceptos relativos a El Salvador. Subrayemos
que son emitidos, precisamente, en ocasión de dar por terminado
el cese de la función de verificación de las N.U.
en E.S., ejercida desde la firma de los acuerdos de enero de 1992.
Este breve análisis es -no puede ser de otra forma- arbitrario
en escoger los temas y las opiniones son, siempre, personales.
1. Felicita al Gobierno y pueblo de El Salvador por su espíritu
visionario y su afán en dejar atrás los resabios de
la guerra y construir una nueva sociedad pacífica. En lenguaje
de ONU es mucho. Certifica la vocación real de dejar atrás
el conflicto que anima a toda la población.
2. Como importantes problemas detectados, llama a resolver la lentitud
del sistema judicial, dado que aún muchos jueces son susceptibles
a influencias políticas, por lo que acepta la existencia
de un rendimiento insuficiente del poder judicial. Pero lo mismo
es aplicable al Fiscal General y al Procurador, abundando en que
éstos carecen de los recursos y la experiencia para investigar
los casos y actuar con la celeridad y precisión necesarias;
a resultas de ello el acceso efectivo a las garantías procesales
se ve gravemente limitado. Si alguno se preguntara por qué
la investigación parece ir atrás de los muchos logros
de la nueva policía, la respuesta está dada en forma
lapidaria en estas conclusiones; no es culpa del fiscal, porque
carece de recursos, pero menos todavía lo será del
cuerpo auxiliar.
3. Disculpando la desaceleración económica, parcialmente
por los terremotos, indica, sin embargo, que una de las principales
tareas del Estado salvadoreño será superar la exclusión
económica y social generalizada. No podemos estar de acuerdo
con esta aseveración que mueve, tal cual, a confusión;
la pobreza se puede ver como general, dado el número de pobres
y el gravísimo hecho de que las clases medias cada vez se
empobrezcan más, pero de ello a concluir que se trata simple
y llanamente de exclusión no hace, sino dar a entender que
es un país rico con una distribución pésima
del ingreso... y no somos un país rico. Como he dicho muchas
veces, el problema social no se puede resolver, en casos como el
nuestro, con hacer prevalecer la Justicia, es necesario ir más
allá. Sin corazón ni solidaridad, no hay solución.
4. Afirmando que la Policía Nacional Civil es una institución
clave, reconoce que, tras un período de deterioro... ha recuperado
parte de su prestigio. Mucho tiempo hemos perdido, aunque ahora
lo recuperamos a pasos agigantados, pero cada momento requiere una
acción diferente, lo que pudo ser defecto ayer es hoy distinguida
cualidad. Esta fase de organización tan bien llevada debe
ser eslabonada con la que sigue -que se intentó equivocadamente
realizar al principio, cuando no era su tiempo- y ésta es
la del corazón, el valor y la confianza por el espíritu
de cuerpo, el apoyo justo, la defensa gremial, de la lealtad por
el respeto.
5. El Salvador es un país transformado -afirma el secretario
general -con fuerzas armadas reformadas y retiradas del ámbito
político. Me pregunto yo si también estarán
retiradas del ámbito político. Me pregunto
yo si también estarán retiradas del ámbito
político las fuerzas intelectuales, las financieras,
las transnacionales, las populares, en fin que en dicho ámbito
enrarecido sólo pueden caber los políticos, que estarían
tan alejados de la realidad de su país como para sólo
oír, obedecer y actuar lo que digan los de afuera... Pero
no hay que ser malagradecido, el hombre nos está alabando.
Gracias, pues.
6. La economía del país puede caracterizarse como
una de las más estables de América Latina. Establemente
no sube el café, establemente no hay aumentos, establemente
hay disminución de ingresos, establemente se aumentan los
precios, establemente aumenta el desempleo y lo más triste
es que establemente aumenta el número de ignorantes, como
el que escribe, que no terminan de entender cómo ponerse
del otro lado de la cerca, del que sí hay bonanza pronta
y no te vas aniquilando lentamente, dando vueltas en círculo
entre rugidos de fieras. Heil dólar.
7. Lo más delicado de todo el discurso son las alusiones
a que la sociedad civil vaya interviniendo en lo que se cuida de
mencionar nunca como el Estado de El Salvador e insiste en llamar
el país, puesto que el objetivo primordial es ir chupando
vampíricamente, poco a poco, las gotas de soberanía
(aún relativa) que queden, siendo uno de los mecanismos idóneos
para ello, ese Golem monstruoso -muerto y falso- que llaman sociedad
civil.
* Lic. en Ciencias Políticas
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