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Aumenta
producción hidroeléctrica
Energía está por las nubes
Los
precios de la energía han aumentado hasta el 79% en el mercado
mayorista. De seguir subiendo, este mes los usuarios tendrían
que pagar alzas mayores al 30%. Fuentes oficiales aseguran que no
subirán las tarifas
Evelin Galdámez
Negocios
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Tres son las situaciones más obvias que están pasando
en el mercado energético: el costo del búnker se ha
duplicado, los precios de la energía han aumentado en más
del 50% y la Comisión Ejecutiva del río Lempa (CEL)
aumentó su producción para frenar el alza de la energía
en el mercado mayorista.
La primera es lógica, debido al incremento del petróleo
en el mercado internacional y a la incertidumbre sobre un posible
ataque de Estados Unidos contra Iraq.
La segunda y la más importante para el bolsillo de los consumidores
de energía eléctrica, se debe, según afirman
algunos representantes del sector térmico, al crecimiento
del precio de su materia prima, el combustible.
Dijeron que las empresas habían proyectado que para esta
época iban a estar comprando a $17 el barril de búnker,
pero que actualmente lo están adquiriendo a $32, es decir,
al doble de lo previsto.
Analizando la variación diaria de los precios promedio del
megavatio-hora, se encuentra una fluctuación entre los $52
y los $130.
Si se comparan esos precios con el promedio mensual que se registró
en diciembre pasado, en el Mercado Regulador del Sistema (MRS),
que fue de $72.79, la diferencia es de $20.8 y $57.2, respectivamente.
La variación de costo ha provocado un incremento máximo
del 79%, el cual, si se mantuviera como promedio mensual, ocasionaría
que las tarifas de este mes subieran, por lo menos, 30%, según
las estimaciones de algunos operadores del sector eléctrico.
Pero más allá de la incidencia del alto precio del
petróleo, también hay que señalar que CEL ha
mantenido bajas cuotas de producción, dejando la oferta a
merced de la manipulación de los generadores térmicos
-ya que la producción geotérmica y las importaciones
abastecen cantidades más pequeñas y en muy pocas ocasiones
determinan los precios horarios-.
Más agua
Debido a que los precios iban como la espuma, el gobierno decidió
que CEL ampliara la oferta de generación, para frenar el
efecto alcista.
Aunque momentáneamente dicha medida ha revertido la tendencia,
existe un riego: que los embalses se queden sin provisiones para
los siguientes meses de la época seca.
Si el generador estatal sigue aumentando su participación
en el abastecimiento del mercado, lo más seguro es que en
los próximos meses la oferta hidroeléctrica baje a
sus niveles mínimos, y que la totalidad de la demanda la
suplan los otros productores.
De ocurrir lo anterior, sucedería que el efecto alcista que
se ha acentuado en las últimas semanas y que ahora se ve
opacado, resurgiría con igual o mayor fuerza.
Hay que señalar que debido a la mayor producción hidroeléctrica,
en esta semana, los precios bajaron de $100 a $55 por MW/hora.
Pero según fuentes oficiales, lo anterior no ocurriría,
ya que aunque se ha incrementando la oferta hidroeléctrica,
se continúa haciendo un manejo prudente del agua.
Estas fuentes, quienes solicitaron el anonimato, señalaron
que al final del mes, los usuarios no experimentarán una
considerable alza de la energía, ya que se ha solventado
la problemática que se experimentó en las anteriores
semanas.
Agregaron que los precios elevados que se registraron en el MRS,
se debieron a que se dejó de producir 220 MW, debido a que
varias generadoras hidroeléctricas y térmicas entraron
en mantenimiento y reparación.
Además, porque la demanda de energía ha crecido cerca
del 8%, cuando el promedio anual había sido, en los últimos
años, de 5%.
Ésto ha requerido una mayor demanda de generación,
por lo que al no estar produciendo todas las generadoras, se tuvo
que echar mano de las térmicas de diesel, que son las que
producen la energía más cara, elevando así
el costo de la electricidad.
Ahora, dijeron las fuentes, de los megavatios suspendidos, ya se
recuperaron 142, lo que ha determinado la recuperación de
la competitividad del sector y la disminución de los precios
en el mercado mayorista.
Habrá que ver si el 10 de febrero, fecha en la que la Superintendencia
General de Electricidad y Telecomunicaciones (Siget) realiza su
tradicional ajuste, los bolsillos de los consumidores no salen más
afectados.
Durante el año pasado, las tarifas de energía experimentaron
ocho aumentos, desde un ajuste de 0.04% hasta otro de 10.4%.
Durante ocho meses, los consumidores finales tuvieron que pagar
más por el servicio de electricidad, incrementando con ello
los gastos mensuales destinados al pago de servicios básicos.
Solo en febrero, abril, julio y octubre, los ajustes tarifarios
fueron a la baja, según los comunicados mensuales que emite
la Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones
(Siget).
El comportamiento de las tarifas está determinado por la
variación de los precios del Mercado Regulador del Sistema
(MRS), en el que prevaleció la generación térmica
-que suele ser la energía más cara del mercado-.
El informe de la Unidad de Transacciones (UT) indica que de enero
a diciembre, los precios de la energía subieron 14.1%, presionando
así al alza los ajustes tarifarios de la Siget.
Este incremento estuvo influenciado por la mayor participación
de la energía térmica en la cobertura de la demanda,
ya que la producción hidroeléctrica disminuyó
debido a las escasas lluvias del inicio del invierno.
Tampoco puede excluirse el hecho de que las constantes subidas del
precio del petróleo, incidieron en el costo de la energía
térmica, la cual, de manera acumulada, ha suministrado el
42% de la energía demandada en el mercado mayorista.
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