| |

Palabras
El divino orden en el tiempo
Carlos Balaguer
Se puede decir que el tiempo es una forma de medida.
El sitio que ocupa la acción en el tiempo. Las distancias
-tanto en el tiempo como en el espacio- vienen siendo consideradas
desde hace siglos atrás, por los hombres visionarios y estudiosos.
Así, se establecen -en la remota aurora de nuestra civilización
y de otras civilizaciones de la tierra- las formas de medida del
tiempo y del espacio.
El hombre mide sus haciendas, mide su historia, el tiempo o la dimensión
de sus proyectos...
El enigma del misterio del tiempo nos obliga a conocerlo, a fin
de llegar a poseerlo, ¿cuál tiempo es el verdadero:
el tiempo interno (que no sobrepasa los cien años, si la
persona logra llegar a esa edad) o la del tiempo externo, donde
se pierde la dimensión y el concepto humano del tiempo y
del espacio? (Un gusano diría que el Universo es el fruto
donde se ha alojado, o una bacteria el charco donde ha nacido).
Así el hombre apenas tiene una vaga ilusión del orden
universal.
Día a Día
Este año hay grandes objetivos nacionales como la mejoría de
la calidad de la educación, de los servicios públicos,
de los niveles de empleo y en el combate contra el crimen. Pero
también existen cosas que se pueden lograr con más
esfuerzo que dinero. Una de ellas, lo decimos como ejemplo, es reducir
los casos de la adicción a la pega, prohibiendo que ésta
sea importada sin aditivos que la hagan repugnante.
Otra es revivir el régimen de aprendizaje; una más,
fomentar que las comunidades contribuyan a sus obras de progreso.
El caso de los policías involucrados en el asalto al banco
indica la necesidad de montar un cuerpo interno de inteligencia
para profundizar las depuraciones, las que por otro lado las entorpecen
ciertos fallos por lo de un mal interpretado derecho de audiencia.
Tan importante como corregir errores y lacras, es seguir haciendo
lo bueno. La ampliación de la red de carreteras, la mejoría
de su mantenimiento, los esfuerzos por elevar la calidad educativa,
el proceso de eliminar regulaciones que entorpecen el trabajo y
la economía.
Sólo los que caen en la máquina de los permisos y
peticiones saben lo engorrosos, estúpidos e innecesarios
que son los trámites para construir o conseguir autorizaciones.
|
|