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Lecciones
de una noche loca
El
PCN le apuesta a la continuidad de sus dirigentes para seguir cosechando
los resultados que lo han mantenido como el único partido
en sobrevivir a un golpe de Estado. Uno de los principales rostros
de este partido es, sin dudas, Francisco Merino.
Nacional
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
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Francisco Merino, quien
aspira a seguir siendo diputado, asegura que se ha acercado
a Dios y ha abandonado el licor desde aquella escandalosa
madrugada en la que, borracho, se vio involucrado en un tiroteo
contra una patrulla policial.
Foto EDH / Felipe Ayala
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Francisco Merino ha tenido casi todos los cargos a los que un político
puede aspirar. Sin embargo, su carrera ha estado marcada por muchos
momentos controversiales. Uno por uno, los ha venido sorteando para
mantenerse, por dos décadas, desempeñando altos cargos
públicos. Actualmente aspira a ser de nuevo un candidato
a diputado del no menos controversial PCN.
Los sucesos escandalosos de la madrugada del 26 de agosto cambiaron
de manera radical la vida de Merino. Así lo confiesa en esta
entrevista con El Diario de Hoy. Y aunque nos dice que ahora siente
lleva una vida más reposada y sin nada de licor, sus opiniones
sobre políticos como Alfredo Cristiani y Gloria Salguero
son ciertamente duras.
El Diario de Hoy:
¿Cómo queda su candidatura?
Francisco Merino:
Yo voy de segundo diputado propietario por la Plancha Nacional.
¿Esa es una posición ganadora?
Definitivamente.
¿Por qué se fue usted de ARENA?
Yo desarrollé los cargos de vicepresidente de Organización,
trabajé a la par del mayor dAubuisson. Venía
ya de ser diputado constituyente. Fui directivo de la Asamblea Constituyente,
fui artífice del desarrollo del nuevo sistema electoral,
porque fui miembro del Consejo Central de Elecciones.
Eso me permitió, también tener el apoyo de las bases
para ser el primer Vicepresidente de la República por parte
del partido ARENA, y a la muerte del mayor se suceden cambios originados
ya no en la representatividad de las bases, sino en la imposición
de personas que obedecían o seguían a grupos de poder
económico, principalmente, ajenos a lo que había sido
la construcción de ese proyecto político.
¿Hubo muchos cambios después de la muerte de dAubuisson?
Sí, y para sorpresa mía, en uno de esos cambios bruscos
de dirigencia, sufrí en carne propia lo que es el ser agredido,
el ser desplazado de posiciones que estaban ganadas con trabajo,
esfuerzo y sacrificio. Yo sentí en ese momento que ese partido,
conducido por personas como las que en ese momento estaban, iba
a dar al traste con el proyecto político, porque si se atrevían
a afectar a personas que habían entregado su vida entera
y su mejor esfuerzo, qué no iban a hacer con los dirigentes
de menor nivel.
¿Fue muy amigo de Roberto d'Aubuisson?
Fuimos muy, muy amigos.
¿Qué edad tenía cuando fue diputado constituyente
en 1982?
Treinta años. Fui directivo a los 31. Cuando fui jefe de
fracción, fue antes de los 32 años.
¿Y cuando fue Vicepresidente?
36 años.
¿Cómo era su relación con el presidente
Cristiani?
Vi positiva la incorporación de estos grupos al partido,
porque nos daban una orientación de cómo armonizar
las disposiciones legales para promover y fomentar el desarrollo
empresarial del país, que era indispensable en la situación
de guerra.
¿Pero era mejor su relación con dAubuisson
que con Cristiani?
Totalmente. Yo compartía el pensamiento de d'Aubuisson plenamente.
Fredy representó un pensamiento que incorporaba ya otros
aspectos de índole mercantil en el partido.
¿Hay nostalgia de la época arenera?
Hay muy buenos recuerdos, pero eso no podrá ser más,
porque respondió a las condiciones del país en ese
momento.
ARENA está mostrando apertura... como el caso de Evelyn Jacir
de Lovo
Yo creo que en el plano teórico tiene sentido agregar personas
que no han compartido el pensamiento de ARENA. Esto, en la práctica,
les va a traer muchos problemas, contradicciones internas y se está
viendo a nivel nacional. Ejemplos, el sector agropecuario fue la
base fundamental del partido ARENA. Este sector está totalmente
afectado por la falta de políticas gubernamentales. Esto
es por la falta de atención de ARENA misma. Hay muchos dirigentes
cafetaleros, cañeros, ganaderos, que están decepcionados
y defraudados por el partido. Empresarios medianos y pequeños,
igualmente.
¿Seguirán a su juicio las deserciones?
La deserción en ARENA es ahora de importantes dirigentes.
Yo le menciono a Roberto Ángulo. Él era cuñado
de Roberto dAubuisson. Roberto también fue víctima
de algunas arbitrariedades de dirigentes y ya ve lo que ha venido
a pasar ahora. El caso de doña Gloria Salguero...
¿Le tiene mucho aprecio a Gloria Salguero?
Yo creo que Glorita trabajó mucho en función de ella
misma. Roberto siempre decía que a Glorita no había
que permitirle llegar a los altos cargos del partido, porque se
lo iba a terminar. Y dicho y hecho. Armando Calderón posibilitó
que Gloria llegara a ser la presidenta del COENA y, a la vez, presidenta
de la Asamblea Legislativa. Su llegada significó para ARENA
el punto de inflexión para venir a decaer.
Muchas veces usted ha estado en el ojo del huracán ¿Cómo
ha logrado desarrollar ese su impresionante currículo como
funcionario?
Quizás los logros son por el compromiso sincero, auténtico
hacia el país y hacia la población. Lo segundo, los
ataques, de alguna manera como dijo Don Quijote es porque
vamos cabalgando. En cada cargo he tenido, de alguna manera, expresión
de rechazo, de ataques, de pequeños grupos cuando se sienten
afectados por mi estilo de hacer política, de ser franco,
dispuesto a debatir públicamente, se ven ellos amenazados
y lo he visto, principalmente desde que logré la posición
de Vicepresidencia de la República, cargo al que yo jamás
podría haber aspirado. Yo provengo de un hogar humilde, migueleño.
Ninguna de las cualidades que normalmente tiene la gente que llega
a esas posiciones y de pronto grupos de poder económicos
ven que tienen a un Chico Merino ahí, incidiendo en decisiones
de gobierno y que algunos de ellos creen que mis ideas no les van
a permitir seguir abusando de la cosa pública.
¿Tiene usted la sangre fría?
Sí, y es muy útil. Le ayuda a pensar mejor a uno y
no cometer ciertos errores que posteriormente cuestan muy caros.
Evita comprometer algún tipo de valoraciones, expresiones
o actitudes que después cuesta borrar. Ahora sí tengo
una marca importante en mi vida. Todos esos triunfos los fui teniendo
consecutivamente, sin haber yo proyectado esa posición, sin
haber planeado y lo hice alejado de Dios.
Percibo una conversión reciente...
Tuve porque me enfrenté a una dura realidad de que uno ha
venido sirviendo tanto tiempo y eso no tiene un reconocimiento acumulativo
y se pretende siempre seguir con la modalidad de que del árbol
caído se le hace leña, sin pensar cuánto puede
ser rescatable o beneficioso tener una persona con conocimientos.
Entonces, después de esa situación, yo entendí
que todos los reconocimientos, glorias y lo materiales efímero.
Lo comprendí y espero que no haya sido tarde, pero a mí
me permitió reconocer que todos los logros materiales se
pueden perder en un solo instante y que sólo Dios es quien
puede darnos la seguridad de seguir adelante.
¿Me está hablando de aquella noche loca... noche
de copas?
Sí. Fue precisamente cuando el problema de agosto de 2000.
Yo no le temo a hablar de eso, porque no fue realmente lo que se
dijo. Sin embargo, ya no tenía caso ir contra lo que se había
proyectado.
¿Cambió esa noche de agosto su vida?
Fue una oportunidad para hacer un alto en el camino, autoevaluarme
y poder identificar mejor cuál es el desempeño que
uno debe tener. La asamblea es una magnífica oportunidad
de servir. Yo llevaba 20 años continuos de cargos... yo me
siento ahora de una manera más reposada. Hice todo hacia
el mundo, pero no estaba haciéndolo hacia Dios.
¿Fue su peor momento?..
Sí, porque estuve expuesto realmente al ridículo y
eso golpea cuando uno ha dejado que el ego se infle demasiado. Y
si me impacta, me sacude, me estremece. Me vi abusado por el sistema
mismo al que uno ha servido.
Y, sin embargo, usted políticamente sobrevivió...
De otros políticos, como una destacada diputada demócrata
cristiana que tras una noche de copas pasión y violencia, jamás
se ha vuelto a saber de ellos
Hay un Dios que permite que eso sea así. Es fácil
resquebrajarse si no se tiene soporte en él. Y lo otro, que
en mi caso y en su momento esto va a salir a luz, el hecho que yo
haya tenido una acción mala no la voy a justificar porque
otros la tengan. Quiero decirle que esa situación se me preparó.
Como ya está terminando el gobierno, dentro de un año,
será una magnifica oportunidad para que se esclarezca los
seguimientos que a mí me han hecho.
¿Le hacían seguimientos para agarrarlo en curva?
Sí, lo ha habido y hay quienes lo saben.
¿No ha vuelto a probar un trago desde entonces?
Gracias a Dios, no.
En el día después, que es el terrible, es cuando se
conocen los amigos... ¿quiénes lo fueron para usted?
En primer lugar, Ciro Zepeda. Fue el primero en tenderme la mano.
También tuve pláticas personales con el presidente
Flores. Conversamos despojados de todo de cargos. Fueron pláticas
de Francisco a Francisco, de Chico a Chico.
Hubo de él un nivel de comprensión grande. Fue muy
comprensivo y solidario. Pero mi familia fue todo para mí.
Lo ocurrido, paradójicamente, nos dio una cohesión
enorme después de eso.
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