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Crece
la aceptación por el añil en oriente
Construirán
un centro para capacitar a interesados en este producto.
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Productores de añil
y técnicos del CENTA observan la obtención artesanal
del tinte. Foto EDH
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No son pocos. Sólo en la Asociación de Añileros
de la Zona Oriental de El Salvador (ADAZOES) cuentan con más
de 1,800 afiliados. Todos están interesados en estimular
la producción y comercialización del tinte, como una
nueva forma de aprovechar el recurso agrícola del sector.
Plantar añil es un negocio redondo. Según Álvaro
Henríquez, presidente de ADAZOES, el costo de producción
es de 11 dólares por kilo y se vende a un promedio de 42.
Sin embargo, hay muchos agricultores que aún no se deciden
a plantarlo y la intención de la entidad es mostrar sus beneficios
y la facilidad de venderlo.
Si se toma en cuenta que se obtienen entre 40 y 60 kilos por
manzana es sencillo estimar las utilidades, comentó.
Entre todos
Alcanzar el desarrollo del sector añilero es un esfuerzo
de varias instituciones. la Unión Europea, el Instituto Salvadoreño
de Transformación Agraria y el Centro Nacional de Tecnología
Agropecuaria, son parte del bloque de organismos que impulsan la
producción de añil en el país.
Recientemente, el ISTA donó a la asociación dos terrenos
que en total miden más de 14 mil varas. Éstos se encuentran
en el caserío Las Cocinas, del cantón Las Puertas,
en San Miguel.
Ahí se espera construir un área para oficinas administrativas
y módulos de capacitación e investigación sobre
la producción de añil.
Los agremiados consideran que una de sus principales necesidades
es el financiamiento para contar con infraestructura y plantas de
procesamiento adecuadas.
Miguel López, presidente del ISTA expresó que al entregarles
el terreno esperan se convierta en un aporte significativo. Además
ofrecieron apoyo con folletos y manuales sobre el tema, así
como asistencia sobre cultivo y procesamiento.
Las instituciones tienen interés debido a diferentes factores,
entre ellos que con este cultivo se podrían aprovechar terrenos
ociosos, que el añil salvadoreño es apreciado por
la calidad del color y por ser un cultivo que no afecta el medio
ambiente.
En el proyecto, el CENTA ha destacado a un técnico en la
zona quien desde hace un año desarrolla programas de capacitación
técnica.
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