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Depósito
de larvas, cerca de centro de salud
San
Jacinto. Llanteros desoyen en Código de Salud y mantienen
llantas con agua de lluvia
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| Criaderos. Llantas con agua sirven como
depósito de larvas. Foto: EDH/Lissette
Moreno |
A escasos metros de la Unidad de Salud funciona un taller que mantiene
una pila de llantas desechables con agua de lluvia.
Los vecinos han puesto el grito en el cielo porque las autoridades
de salud no actúan, ni obligan al propietario de la llantería
a que destruya los criaderos de zancudos en plena vía.
La preocupación de los habitantes tiene su fundamento. De
enero a la fecha, la Unidad de Salud atendió 34 casos de
dengue, de los cuales, tres eran hemorrágico. Uno de ellos
falleció.
Según el Código de Salud, artículo 157, los
dueños de los negocios están obligados a echar cal,
gas, diesel o kerosene a las llantas para que el mosquito no se
reproduzca en el agua estancada.
Los comerciantes no acatan el código. Prefieren tirar las
llantas a predios baldíos, quebradas y ríos. Otros
optan por quemarlas lo que aumenta la contaminación.
Según el doctor Jorge Meléndez, director de la Unidad
de Salud, en el año realizan cuatro inspecciones a los talleres
de llantas de la zona para advertirles de que cumplan con la ley
para no ser objeto de sanciones.
Meléndez indica que de cada 100 viviendas del barrio, en
diez hay larvas en depósitos como cumbos, canaletas, huacales
y pilas.
En el barrio operan talleres de llantas en la plaza El Trovador
y Avenida Cuba.
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