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Festividad religiosa
Rosh
ha shana (El año nuevo judío)
Es
una festividad religiosa que celebra el papel preponderante de Dios
como Señor absoluto del universo y Juez de los hombres, así
como la creación del cosmos.
Enfatiza los conceptos de moralidad, espiritualidad y el
carácter sagrado del examen de conciencia y la introspección.
Según esto, todas las acciones del hombre del año
anterior son juzgadas y balanceadas por Dios durante 10 días
(conocidos como Aseret Iemei Teshuvá o Días del Retorno)
desde Rosh ha Shaná hasta Yom Kipur (Día de la Expiación),
donde Dios llega a un veredicto.
La tradición cuenta que en Rosh ha Shaná Dios abre
tres libros para la evaluación de los seres humanos: El libro
de la vida de los justos, el de los malvados, y el de aquellos suspendidos
entre ambos polos. A los justos les es prometida inmediatamente
una buena vida y los malvados son condenados. El juicio de aquellos
que se encuentran en medio se pospone hasta Yom Kipur, cuando son
asignados a la categoría moral de la que son merecedores.
Rosh ha Shaná se celebra durante dos días (el primero
y segundo del mes de Tishrei del calendario hebreo, generalmente
en los meses de septiembre u octubre). Se concentra en el concepto
del retorno hacia Dios, quien en su infinita misericordia
acepta recibir al penitente, perdonar sus pecados hacia él,
le ofrece la oportunidad de comenzar el año con la conciencia
limpia. Pero Dios perdona los pecados cometidos ante él pero
los realizados en perjuicio del otro, no los perdona hasta que el
mismo hombre se acerque a su semejante con pedido de disculpa y
perdón sincero. Es tiempo de revisar nuestras acciones y
de guiarlas hacia metas más nobles y productivas para nuestro
mundo.
La principal característica de Rosh ha Shaná es el
toque del shofar o cuerno de carnero. En tiempos bíblicos,
los judíos lo utilizaban como instrumento musical o de batalla,
para intimidar al enemigo, declarar la guerra o llamar al pueblo
a asamblea.
Cada principio de mes se acostumbraba tocarlo, pero en la luna nueva
del mes de Tishrei se toca con un sonido especial que marca el comienzo
del período de convocación sagrada que conforman las
festividades judías más importantes. El shofar se
utiliza también en conmemoración del sacrificio de
Isaac. Según la leyenda bíblica, en el momento en
el que Abraham se disponía a sacrificar a su hijo en obediencia
al mandato divino, un carnero atrapado en un matorral sirvió
como sustituto perpetuo al sacrificio humano. Para Maimónides,
filósofo judío español del Siglo XII, tiene
un profundo significado moral: Despertad de vuestro sueño,
durmientes... y meditad en vuestros actos... Debido a que
en esta solemne ocasión se debe comenzar un nuevo ciclo guiado
por ideales y acciones más nobles.
Rosh ha Shaná es un festejo rico en colorido y simbolismo
religioso. Existe una ceremonia llamada Tashlij, que
quiere decir desechar y que simboliza la purificación
del alma. En la tarde del primer día, se acostumbra reunirse
junto a un cuerpo de agua como un río y vaciar los bolsillos
de migajas, recitando versos bíblicos como: Y echará
en lo profundo del mar todos nuestros pecados (Miq. 7:19).
Se hornean panes redondos que simbolizan la naturaleza cíclica
y eterna de la vida, y se expresa la esperanza de que el año
venidero sea completo como un círculo y no termine marcado
en la tragedia.
Es tradicional servir frutas con miel, como símbolo de la
esperanza de que el año siguiente esté colmado de
dulzura y prosperidad. Asimismo, se sirve a la mesa una cabeza de
pescado. En la tradición judía éste es un platillo
popular porque está asociado con la fertilidad. La
cabeza simboliza la productividad y la prosperidad futuras.
A pesar de su carácter solemne, Rosh ha Shaná es una
festividad plena de optimismo y alegría. En esta ocasión,
cada persona tiene la oportunidad de renovar su fe y expresar su
gratitud a Dios en la meditación y en compañía
de sus seres queridos.
Le shaná tová tikatevu, que seamos inscritos
por Dios para un buen y próspero año.
*Rabino de la comunidad israelita de El Salvador
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